Tubacex es uno de los principales productores de tubos de acero inoxidable del
mundo, con una cuota de mercado en el entorno del 20%, y cuyos principales clientes
están en la industria petroquímica y energética. Su negocio está repartido entre
muy pocos competidores a nivel mundial, y presenta unas altas barreras de entrada
derivadas de la elevada especialización e inversiones que requiere.
Dentro del carácter cíclico de las industrias del acero, en la medida en que un
producto tenga un mayor valor añadido (requiera una mayor elaboración) la empresa
que lo fabrica se ve menos expuesta a la evolución de la economía, y los tubos
de acero inoxidable se encuentran entre los de mayor valor añadido de esta industria.
Además Tubacex ha venido desarrollando una estrategia de expansión internacional
(a través de adquisiciones en EE.UU. y Austria) y de renovación de sus instalaciones
que ha conllevado un desplazamiento de su gama de productos hacia los de mayor
valor añadido, con la consiguiente mejoría de los márgenes de beneficio que le
ha llevado a ser una de las empresas más rentables del sector.
Las ventas de tubos de acero inoxidable se dirigen básicamente a países desarrollados
(con una industria avanzada); en el caso de Tubacex un 46% de las ventas se dirigen
a la Unión Europea, cerca del 25% a EE.UU. y un 20% a España. Entre los compradores
de tubos de acero inoxidable ocupan un lugar destacado la Industria petroquímica
(que demanda un 60% de la producción mundial) y el sector energético (con un 18%).
Por ello la mayoría de los analistas coinciden en señalar a Tubacex como uno
de los grandes beneficiados por la coyuntura de precios del petróleo: las
compañías petroleras están entrando en un proceso de incremento de la capacidad
productiva que va a suponer significativos incrementos de demanda de tubos de
acero inoxidable (por ejemplo para la extracción de crudo); además la empresa
también se va a ver beneficiada por el fuerte desarrollo de la industria del
gas previsto en los países desarrollados. El elevado nivel de diversificación
geográfica de Tubacex (que además pretende extenderse hacia los mercados asiáticos,
hasta alcanzar una cuota de mercado mundial cercana al 25%) y su mayor nivel de
eficiencia productiva conceden a la empresa española una posición de privilegio
en su sector para aprovechar el buen momento de los tubos de acero inoxidable.
El mal comportamiento de Tubacex durante el año 2000 vino ligado entre otros factores
a los problemas laborales y huelgas vividos en algunas de sus plantas, que desde
el final del tercer trimestre de ese año parecen haberse solucionado. Algunos
analistas señalan que la empresa tiene entre sus objetivos el conseguir un accionista
de referencia que aporte estabilidad al valor (actualmente más del 98% del capital
cotiza libremente); ello podría impulsar un movimiento corporativo a medio plazo,
aunque la incertidumbre en el accionariado también suele castigar a los valores.
Con todo su condición de empresa de pequeña – mediana capitalización y las incertidumbres
en el accionariado podrían persistir como una importante losa en su cotización,
por lo que la entrada en el valor debiera tener una visión de largo plazo. Además
el comportamiento de sus resultados va también ligado a la evolución de la cotización
del Dólar (un eventual debilitamiento de esta divisa frente al Euro podría dañar
a su cotización). |