PESCANOVA ...que la tenia olvidada de noticias
Pescanova invierte 45 millones en la mayor planta de langostinos de América
Líderes del mercado de EE UU y Europa.
La multinacional viguesa dispone de 5.000 hectáreas de granjas de este crustáceo en el norte de Nicaragua, que producen un total de 15.000 toneladas anuales
Luis Piñero/ Enviado especial a Chinandega (Nicaragua)
La multinacional gallega
Pescanova se ha propuesto liderar el mercado mundial de producción y comercialización de langostino. La empresa que preside Manuel Fernández Sousa inauguró ayer la mayor planta del
continente americano de procesado de este crustáceo, con una inversión de 45 millones de euros.
El complejo ocupa más de 20.000 metros cuadrados en el municipio nicaragüense de Chinandega, a 130 kilómetros al noroeste de Managua. El acto oficial de puesta en marcha de la planta contó con la presencia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, tres ministros de su gabinete y del embajador español, Antonio Pérez-Hernández, así como centenares de trabajadores de la empresa gallega en este país y en el vecino Honduras.
La instalación industrial es sólo la punta de lanza de un complejo proceso que permite a
Pescanova cerrar el ciclo de la producción del crustáceo. Para ello, la multinacional construyó un laboratorio en la localidad de Miramar destinado a la producción de las larvas procedentes de sus propios ejemplares adultos. Estas larvas se destinarán a las granjas al comienzo de cada ciclo. En palabras de Fernández Sousa, el proceso de maduración, desove y desarrollo larvario "constituye un referente mundial en el sector".
La planta de Chinandega, que procesa 150 toneladas diarias de langostino -más de 30.000 toneladas al año-, y las granjas -que ocupan una superficie total de más de 6.000 hectáreas- dan trabajo directo a más de 2.000 personas, han supuesto un auténtico revulsivo para la delicada economía del país, únicamente basada en productos agrícolas como la caña de azúcar, banano algodón o maní. Para hacerse una idea del volumen de producción diaria de esta factoría es similar a la descarga media que se produce en una jornada en la lonja de altura del puerto pesquero vigués de O Berbés.
El gobierno de Daniel Ortega no dudó en apoyar la inversión y facilitar los permisos para la construcción de las piscifactorías en los manglares del Golfo de Fonseca, en el océano Pacífico, una de las mejores zonas del mundo por sus magníficas condiciones climáticas que permiten una producción intensiva con tres cosechas anuales. En apenas 11 meses se levantó este complejo, el más avanzado tecnológicamente el mundo.
La actividad de la planta de Chinandega aportará a la balanza exportadora de Nicaragua en más de 68 millones de euros anuales, tanto como el conjunto de la actividad pesquera del país.
Manuel Fernández Sousa defendió ante el presidente nicaragüense la importancia de la acuicultura como aporte de proteínas a la población mundial.
Explicó que mientras la pesca extractiva mantiene una producción sostenida en los últimos 20 años de 125 millones de toneladas al año, la acuicultura creció un 45%, gracias a la revolución tecnológica que como en el caso de la planta de Chinandega permite el cierre del ciclo de producción y garantiza el abastecimiento a los mercados americanos y europeos, principales clientes de la multinacional.
Garantías para la inversión
La planta de procesado de Chinandega está estratégicamente situada a 20 kilómetros de Puerto Corinto, desde cuyas instalaciones embarca los contenedores con langostino congelado para los continentes americano y europeo, con una importante cadencia que permite mantener un flujo constante de exportación.
El presidente de
Pescanova reclamó al Gobierno de Ortega garantías para la inversión, en un momento en que el varios países latinoamericanos se están anunciando nacionalizaciones de empresas multinacionales. Por su parte, Ortega dejó la puerta abierta para que "inversiones como ésta" puedan establecerse con total seguridad en su país. "Significa vida y trabajo para las familias de Chinandega e ingresos para el conjunto del pueblo nicaragüense", señaló el líder sandinista bajo una intensa lluvia que acompañó el acto de inauguración al aire libre.
Tras el acto, Daniel Ortega y sus ministros se enfundaron una bata, gorro y máscara para recorrer las nuevas instalaciones, en plena actividad con tres líneas de producción en funcionamiento, que elaboran el langostino de todas las maneras existentes en el mercado.