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Mensaje votado. Responder al mensaje Voto positivo Escrito por: [LARGOPLAZO] (8:36, 22/Jul)

Advertencia Cuidado con los cazadores de monos... o de gangas.









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Moisés Romero (La carta de la bolsa)

El recurso a los simios para explicar algunos de los comportamientos de los mercados de valores es frecuente. No sé cuál es el motivo ¿Proximidad en el parentesco que dicen algunos estudiosos? El caso que todo el mundo conoce el del juego del dardo. Un mono reta a los analistas bursátiles. Éstos hacen pronósticos y valoraciones sobre acciones de Wall Street y eligen el valor o valores que más van a subir durante un periodo de tiempo determinado. Al mono le facilitan la labor escribiéndole en un panel los nombres de las compañías cotizadas. El mono lanza el dardo sobre un valor. Mientras duró el juego, el mono acertó más que los analistas, lo que evidencia la dificultad que encierra el análisis bursátil o, como prefieren otros, el fuerte peso que tiene el azar en el proceso de formación de las valoraciones bursátiles. Una seguidora de lacartadelabolsa me envía un artículo curioso sobre la interpretación del fenómeno bursátil. Ana, así se llama la lectora, advierte de las trampas que acechan a los múltiples cazadores de gangas, que con tanta frecuencia pululan por los patios de operaciones. En este caso son cazadores de monos.

Esta es la curiosa fábula sobre el funcionamiento de la bolsa, según nuestra lectora:

Una vez llegó al pueblo un señor, bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, que está dispuesto a comprar cada mono que le traigan por $10.

Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos.

El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar.

Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció $20 por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.

Nuevamente, fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a $25, y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.

Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejaría a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.

Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles: Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno.

Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del ‘jefe’.

Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.

Ahora sí tienen ustedes una noción bien clara de cómo funciona el Mercado de Valores y la Bolsa, remata Ana

Yo sólo puedo añadir que, en efecto, he visto muchas actuaciones similares a las de este cuento, pero, por fortuna, la Bolsa siempre supera estos embrollos. O dicho de otra manera, la Bolsa funciona de manera eficiente y no todo lo que se mueve en ella está marcado por la historia descrita, que, no obstante, es ciertamente interesante.


Saludos.







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