Aunque sean prostitutos en vez de prostitutas, lo mismo es
El razonamiento es el mismo.
Con independencia de la razonabilidad de las normas de entrada, lo malo es la arbitrariedad, el que un funcionario en la aduana te pueda impedir la entrada porque le dé la gana.
El año pasado a un amigo mío los policías de la aduana le pidieron dinero por entrar a Albania.
Aquí vienen millones de extranjeros cada año. Si no se dejó entrar a cinco brasileños tendrían sus razones, ¿no?. ¿Cuáles eran esas razones?, ¿justifica eso que no se deje pasar a los españoles a
Brasil?
Saludos