| |
Cuatro turistas españoles han sido rechazados anoche en el aeropuerto de Salvador de Bahía y obligados a regresar en el mismo avión del que partieron desde España, pese a cumplir todos ellos los requisitos de acceso al país iberoamericano y sin ofrecerles razones para su expulsión.
Así lo ha explicado Álvaro Fernández Heredia, profesor universitario que viajaba junto a otros tres amigos a Salvador de Bahía para conocer distintas zonas del país durante tres semanas y que sospecha que el rechazo se debe a que un día antes cinco brasileños fueron expulsados en Barajas de vuelta a su país.
A principios de este año, España y Brasil abordaron una crisis a consecuencia de los casos de viajeros brasileños y españoles rechazados en aeropuertos de ambos países. Ante las devoluciones de sus ciudadanos durante el presente año, Brasil reaccionó endureciendo los controles para aplicar "medidas de reciprocidad", en una crisis que el Gobierno dio por "totalmente zanjada" a finales de abril.
La reciente expulsión de cinco viajeros brasileños fue recogida de forma exhaustiva por los medios de comunicación brasileños, que además hablaban de presuntos malos tratos hacia sus compatriotas por parte de la policía española en el aeropuerto internacional.
Aunque portaban sus documentos en regla, la cantidad exigida de 400 euros para entrar a Brasil, el billete de vuelta y las reservas de alojamiento, una policía federal del aeropuerto les interceptó argumentando que sólo tenían reservas para tres días en Salvador de Bahía tras llamar al alojamiento, ha añadido Fernández Heredia.
Sin embargo, los españoles solo llevaban en el equipaje de mano estas tres reservas, y el resto, en las maletas, pero la agente federal -siempre según el relato de Fernández Heredia- no quiso comprobarlo y en apenas media hora ordenó la vuelta del grupo a Madrid, con lo que perdieron no sólo su dinero sino sus vacaciones.
Sin poder denunciarlo
La policía federal negó asimismo a los españoles la opción de denunciar los hechos o rellenar hojas de reclamación y se opuso a poner por escrito los motivos de expulsión de los dos profesores universitarios y de los dos enfermeros.
Uno de los españoles llamó al móvil de emergencias del consulado de España en Salvador de Bahía, pero no obtuvo respuesta y tampoco cuando telefoneó a la embajada española en el país iberoamericano.
Al recurrir a otros agentes de la policía federal, la respuesta fue que tenían la opción de subir inmediatamente al avión de Air Europa o bien dormir las siguientes dos o tres noches en el calabozo.
Sin indemnización
A su regreso a Barajas, ha añadido Fernández Heredia, agentes del control de pasaportes les explicaron que en el aeropuerto madrileño rechazan al 80% de los brasileños y en la comisaría les dijeron que no había nada que hacer ni denunciar y sólo les recomendaron acercarse a la embajada de Brasil en Madrid.
A su vez la aerolínea "dice que ellos tampoco tienen la culpa y, por lo tanto, no tienen que darnos ningún tipo de indemnización".
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha ofrecido la misma respuesta, es decir, "que no pueden hacer nada", aunque el grupo de jóvenes españoles va a insistir ante este departamento para entrevistarse con alguno de sus responsables.
A juicio de Fernández Heredia, toda la situación que les ha tocado vivir -junto a otra ciudadana francesa que también fue devuelta en su mismo vuelo- demuestra "una indefensión total". "Ahora no hay nada que hacer, lo hemos perdido todo, pero al menos pretendemos cogernos una furgoneta y recorrer" algún país cercano, porque "viajar a Brasil se ha convertido en una lotería".
|
|