labolsa.com

Usuario: Contraseña: ¡Regístrate!
Cotizaciones a las 17:35:00 (18/11/2008)
Buscador de cotizacionesBuscador de cotizaciones
Pausar ticker

Buscar mensajes: Mostrar: No definido
+0
votos
Mensaje votado. Responder al mensaje Voto positivo Escrito por: [Asturhunter65] (16:12, 15/Jul)

porqué USA no va atacar a Irán ??. Parte I



Tom Engelhardt

Traducido del inglés por Sinfo Fernández




La cuestión ha estado presente en las mentes de los activistas antibelicistas y de los críticos de la guerra desde 2003. No es de extrañar. Por si no se acuerdan de la ocurrencia neocon anterior a la invasión de Iraq: “Todo el mundo quiere ir a Bagdad. Pero los hombres de verdad quieren ir a Teherán…”, entonces, tomen nota. Incluso antes de que las tropas estadounidenses entraran en Iraq, liquidar a Irán formaba parte ya de aquel invento del “Cambio de Régimen: La continuación”. Estaba ya en la agenda de Bush y es evidente que, para una facción de la administración dirigida por el Vicepresidente Cheney, sigue estándolo.
Añadan a eso toda una serie de declaraciones provocativas por parte del Presidente Bush, el Vicepresidente y otros altos y antiguos funcionarios estadounidenses. Tomen a la hija de Cheney, Elizabeth, quien recientemente envió este mensaje verbal a los iraníes: “A pesar de lo que pueden estar escuchando del Congreso, a pesar de lo que pueden estar escuchando de otras partes de la administración que podrían estar diciendo que la fuerza no está sobre la mesa… vamos en serio”. Preguntada sobre un ataque israelí contra Irán, dijo: “Desde luego, no creo que debamos hacer nada pero les apoyamos”. Asimismo, el antiguo embajador ante las Naciones Unidas John Bolton sugirió que la administración Bush podría lanzar un ataque por aire contra Irán tras las elecciones, durante sus últimas semanas en el poder.

Consideren también la evidente fruición con que el Presidente y otros altos funcionarios de la administración rechazan con regularidad descartar “todas las opciones” de esa “mesa” proverbial (en la que nadie se molesta en sentarse a dialogar). Introdúzcanse en la mezcla de amenazas, advertencias y espeluznantes filtraciones de los oficiales israelíes y de los variopintos sujetos de la inteligencia sobre los progresos de Irán en la producción de un arma nuclear y en lo que Israel, en tal caso, debería hacer. Después, tenemos también todos esos informes recientes acerca de un “importante ejercicio militar” israelí en el Mediterráneo que parecía prefigurar un futuro ataque aéreo sobre Irán. (“Varios funcionarios estadounidenses dijeron que las maniobras israelíes parecían representar un esfuerzo para desarrollar la capacidad del ejército en los ataques de largo alcance y demostrar la seriedad con la que Israel considera el programa nuclear de Irán”).

Desde el otro lado del pasillo político estadounidense llega un lenguaje apenas menos espeluznante, incluido el infame comentario de Hillary Clinton sobre cómo EEUU podría “arrasar totalmente” Irán (en respuesta a un hipotético ataque nuclear iraní contra Israel). El congresista Ron Paul informó recientemente de que algunos de sus compañeros “han manifestado abiertamente su apoyo a un ataque nuclear preventivo” contra Irán, mientras que la resolución que pronto va a presentarse ante la Cámara (H.J. Res. 362), apoyada tanto por demócratas como republicanos, insta a la imposición de un tipo de sanciones y de un bloqueo naval sobre Irán equivalentes a una declaración de guerra.

Añadan una cadena de nuevas bases militares que EEUU ha estado construyendo a pocas millas de la frontera iraní, los repetidos crescendos de las acusaciones militares de EEUU acerca de las armas suministradas por Irán para matar a soldados estadounidenses en Iraq, y la revelación de Seymour Hersh, nuestro primer periodista de investigación de que, a finales del pasado año, la administración Bush lanzó –con el apoyo de los dirigentes demócratas en el Congreso- un programa secreto por valor de 400 millones de dólares “diseñado para desestabilizar el liderazgo religioso [de Irán]”, que incluía actividades a través de la frontera por parte de Fuerzas de las Operaciones Especiales de EEUU y una guerra de terror de baja intensidad a través de representantes en regiones donde las minorías árabes Balucha y Ahwazi son más fuertes. (Los precedentes de esta campaña de terror incluyen anteriores campañas de la CIA en Afganistán en la década de 1980, utilizando coches-bomba e incluso camellos-bomba contra los rusos, y en Iraq en la década de 1990, con la utilización de coches bombas y otros explosivos en un intento de desestabilizar el régimen de Saddam Hussein).

Añadan a toda esta mezcla de combustibles la falta de voluntad de los iraníes de suspender sus actividades de enriquecimiento nuclear, aunque no sea más que unas cuantas semanas, mientras negocian con los europeos acerca de su programa nuclear. Añadan también diversas amenazas de funcionarios iraníes en respuesta a la posibilidad de un ataque israelí o estadounidense contra sus instalaciones nucleares y toda una serie de otras alarmas, predicciones semi-oficiales (“Un antiguo funcionario de defensa dijo a ABC News que hay “una probabilidad creciente” de que Israel llevara a cabo tal ataque…”), informes, rumores y advertencias, por lo que apenas pueda sorprendernos que el Internet político se haya llenado de alarmantes artículos (así como de alarmistas) proclamando la inminencia de un ataque contra Irán.

Seymour Hersh, que tiene ciertamente la oreja pegada al suelo en Washington, ha sugerido públicamente que una victoria de Obama podría ser la señal para que la administración Bush lanzara una campaña aérea contra aquel país. Como Jim Lobe, de Inter Press Service, ha señalado, ha habido una cifra de “advertencias públicas por parte de los halcones estadounidenses cercanos a la oficina de Cheney indicando que, o bien los israelíes, o bien EEUU, atacarían a Irán entre las elecciones de noviembre y la toma de posesión de un nuevo presidente en enero de 2009” .

Teniendo en cuenta la doctrina de la “guerra preventiva” de la administración Bush, que ha abierto el camino para lanzar guerras sin que medie aviso ni obvia provocación, así como la inclinación de sus funcionarios a ignorar la realidad, todo esto lograría aterrar a cualquiera. De hecho, no sólo los críticos a la guerra están cada vez más nerviosos. En meses recientes, ansiosos (y codiciosos) comerciantes de materias primas, suponiendo una futura guerra, han aumentado esos temores. (Cada pedacito de potenciales malas noticias relativas a Irán sirve sólo para empujar más el precio del barril de petróleo hacia la estratosfera). Y, cada vez más, los expertos y periodistas de los medios de comunicación dominantes se están uniendo a todos ellos.

No es de extrañar. Es un escenario notablemente aterrador, y si hay algo que esta administración nos ha enseñado en estos últimos meses, es que no hay nada “fuera de la mesa” ni para los funcionarios, que sólo hace unos pocos años se creían capaces de crear su propia realidad y de imponérsela a todo el planeta. Un “funcionario de la administración no identificado” –se asume generalmente que es Karl Rove- se lo expuso maravillosamente de esta forma al periodista Ron Suskind allá por octubre de 2004:

“[Él] dijo que los tipos como yo estábamos ‘dentro de lo que llamamos comunidad que se atiene a la realidad’, que definió como gente que ‘cree que las soluciones brotan de un estudio juicioso de la realidad discernible’. Asentí y murmuré algo sobre principios ilustrados y empirismo. Me cortó. ‘Esa ya no es realmente la forma por la que el mundo funciona’, continuó. ‘Ahora somos un imperio, y cuando actuamos, creamos nuestra propia realidad. Y mientras tú estás estudiando esa realidad –juiciosamente, como tú quieres hacerlo- actuaremos de nuevo creando otras realidades nuevas, que también puedes estudiar, y así es como las cosas se moverán. Somos los actores de la historia… y vosotros, todos vosotros, sólo quedaréis para estudiar lo que nosotros hacemos’”.

Conversación:

« Volver al foro

Comprar y vender
Comunicación y utilidades
Información
Ocio
Buscar en Internet:
Ayuda | Condiciones de uso | Condiciones específicas de uso | Condiciones específicas de uso del Foro de Debate
Mapa Web | Publicidad | Escríbenos | Notas de Prensa | Trabaja en HispaVista | Investors Relations | Tu sitio favorito | Atención al usuario: 807 543 721
Hispavista