Pues la verdad no me gustaria estar dentro del avión...
jul 14 (Reuters) - Tres británicos musulmanes se declararon el lunes culpables de conspirar para provocar explosiones, dentro de un plan que los fiscales dicen que trataba de introducir contrabando de bombas líquidas en aviones con la intención hacerlos estallar en pleno vuelo. Los mismos tres hombres, y otros dos más, también se declararon culpables de conspirar para causar malestar público al difundir videos de suicidas mártires, admitiendo su culpabilidad en las últimas jornadas de un gran juicio por la trama de las bombas en aviones. Los que confesaron están entre los ocho hombres del llamado complot de bombas en el aeropuerto de Heathrow, que fue descubierto en agosto del 2006 y que desencadenó la imposición de nuevas restricciones sobre el contenido de los equipajes, especialmente en los líquidos, en los vuelos de todo el mundo. El jurado debe decidir aún si los otros tres hombres, y los cinco que han admitido su culpabilidad, también son culpables de la acusación principal de conspirar para el asesinato de miles de personas al llevar a cabo ataques contra aviones de pasajeros con destino a Estados Unidos. Los cambios de declaración forman parte de la defensa de algunos de los acusados, que dicen que aunque han estado planeando fabricar explosivos, y han hecho algunos videos sobre martirios, nunca tuvieron intención de atacar aviones o matar gente. En cambio, según Abdulla Ahmed Ali, el presunto líder de la organización, los hombres habían planeado llevar a cabo una gran explosión simulada, posiblemente en el Parlamento, para llamar la atención para un filme documental que estaban planeando rodar para criticar la política exterior de
Londres y Washington. "Nunca tuvimos intención de matar o herir a nadie", dijo Ali al tribunal el primer día de juicio el mes pasado. "Queríamos algo que no hiciese sólo ruido sino que fuera considerado algo serio y creíble", agregó. Las admisiones de culpabilidad se hicieron en las últimas fases del juicio que se celebra en el Tribunal de la Corona Woolwich de
Londres que comenzó hace seis semanas y se espera que concluya la próxima, cuando se prevé que el jurado sea instruido para retirarse a considerar su veredicto. Gran Bretaña ha celebrado varios importante juicios contra el terrorismo en los últimos dos años, incluyendo la condena de los responsables por las bombas en el sistema de
transportes de
Londres en julio del 2005 que mataron a 52 personas, y los de un similar pero fallido plan dos semanas después.