Yo no estoy de acuerdo
Hola Kamikaze, en un contexto como el actual, la bajada del precio de los inmuebles, unida a la subida de tipos de referencia en las hipotecas y a la entrada en vigor del nuevo plan contable, lleva aparejados los siguientes problemas:
Si bajan los precios de los activos, las empresas tendrán que realizar ajustes obligatoriamente siempre que estos esten valorados en su contabilidad por encima del precio de mercado, lo que implicará en muchos casos, pérdidas en el balance, máxime cuando muchas de estas compras se han realizado en plena burbuja y además se han realizado muchas operaciones corporativas.
Por el lado de las entidades bancarias, menor valor de los inmuebles, ligado a tasaciones mas elevadas para que se concedieran las hipotecas lleva a éstas inexorablemente a tener menores garantías de cobro.
Si lo analizamos desde un punto de vista Macroeconómico, y aunque éstas esten garantizadas por una garantía real (hipotecaria) y otra personal, es indudable que ante un deterioro de la situación económica y de un mayor paro, las insolvencias se producirán inexorablemente y ante un mercado deprimido en el sector inmobiliario, cuantas mas viviendas salgan a subasta, menores precios se conseguirán por los inmuebles.
Es evidente que esta situación, si es mayoritaria, no es la deseada por las entidades bancarias y que harán todo lo posible por evitarlas, incluso habrán medidas del gobierno para paliar en la medida de lo posible para ampliar los plazos, pero todo esto solo llevará a que los Activos de las entidades Bancarias tengan una menor calidad crediticia (por decirlo de otro modo, tendrán un rating menor)
Incluso en casos como el
SAN, que se ha metido en la compra del Abey, en plena burbuja en Gran Bretaña en Inmuebles y en donde tambien se está produciendo un descalabro como en España, al ser ésta una entidad dedicada mayoritariamente a la concesión de hipotecas y haber tenido una política muy agresiva en la concesión de las mismas, llevará a unas mayores dotaciones por morosidad.
Si seguimos analizándolo a nivel Macroeconómico, con subidas de tipos, mayor desempleo, menor actividad económica, es indudable que esto nos llevará a una menor capacidad de pago de las familias y de las empresas.
Y no nos olvidemos del ahorro, de los fondos inmobiliarios y de las cédulas hipotecarias, que están amparadas por estas hipotecas y que han permitido a las entidades bancarias hacerse con liquidez y ampliar el número de hipotecas a conceder, ya que su valor disminuirá y con ello el ahorro de muchas familias.
El caso de las hipotecas subprime ha sido el inicio, porque la base de concesión se ha realizado a un sector con poca capacidad de pago, pero una recesión puede ampliar y mucho al resto de las hipotecas, ya que al final se traduce en lo mismo:
Menor capacidad de pago y menor valor de los inmuebles.
Un saludo