Gamesa crea un fondo de capital riesgo para crecer
R. Casado
Expansión.com
La compañía participada por
Iberdrola constituye un fondo para conseguir financiación destinada a proyectos de energía renovable. Se trata del primer grupo industrial que adopta esa vía de crecimiento.
Gamesa afronta su crecimiento en energía renovable con una nueva y original vía de financiación. La empresa participada por
Iberdrola ha registrado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una sociedad de capital riesgo, a través de la que pretende invertir en proyectos de generación de electricidad en
parques eólicos y centrales solares.
Se trata de una operación dirigida por
Gamesa Energía, la filial del grupo dedicada a la promoción de instalaciones eléctricas, en las que se asegura la colocación de los aerogeneradores que fabrica otra filial del grupo.
La nueva firma de capital riesgo pretende captar inversores financieros que quieran poner dinero para el desarrollo de
parques eólicos. Una vez construido,
Gamesa se encarga de buscar un comprador para el parque y los inversores recuperan su dinero con plusvalías.
Hasta ahora,
Gamesa Energía se encarga directamente de promover las instalaciones generadoras. En cada parque se realiza un proyecto de financiación. La deuda bancaria suele aportar el 80% de la inversión, mientras que la empresa industrial (y otros posibles socios) pone el 20% mediante inyecciones de capital.
Al financiarse a través de aportaciones de la firma de capital riesgo,
Gamesa reduciría el peso de la deuda en su balance.
Al final de 2005, la compañía tenía una deuda financiera neta de 1.120 millones de euros, cifra que multiplica por 3,4 veces el beneficio bruto operativo (ebitda) del año pasado. El propósito de
Gamesa para el año 2008 es reducir la deuda a 750 millones de euros, con un ebitda de 500 millones (frente a los 329 millones de 2005).
Ese descenso de la financiación ajena está prevista pese a que la empresa tiene una cartera de proyectos eólicos con una potencia de 9.100 megavatios (MW). Según los últimos datos de la Asociación Empresarial Eólica, la instalación de un megavatio exige una inversión media de 1,15 millones de euros, por lo que
Gamesa debería poner sobre la mesa unos 10.500 millones de euros para desarrollar esas instalaciones.
Parte de esa inversión es la que debe cubrir la nueva sociedad, que nace con el nombre de
Gamesa Inversiones Energéticas Renovables y con un capital de 1,2 millones de euros. En función de la aceptación de los inversores, esta sociedad se encargará de la financiación de más o menos proyectos de
Gamesa. También podría intervenir en iniciativas de energía solar o biocombustibles, en los que la empresa vasca pretende crecer.
Este modelo de captación de inversores a través de una sociedad de capital riesgo es novedoso para una compañía de carácter industrial. Normalmente, son entidades financieras o grupos de expertos los que levantan fondos de ese tipo. Captan dinero de grandes fortunas o de gestoras y lo utilizan para realizar adquisiciones en sectores muy diversos. Unos años después, venden sus participaciones para obtener plusvalías que repartir a sus socios.
En el sector de las energías renovables, por ejemplo, las firmas de capital riesgo Bridgepoint y Mercapital estaban presentes en Corporación Eólica (Cesa), que luego fue comprada por el grupo de construcción y servicios
Acciona. Gala Capital mantiene un 7% de Cesa.
La firma de inversión Nmas1 ha lanzado el fondo Eolia para invertir en
parques eólicos.
La CNMV tiene registradas más de cien firmas de capital riesgo. Estas sociedades se han convertido en protagonistas de grandes operaciones corporativas en España. Han adquirido empresas como
Cortefiel y han pujado por otras como el operador de telefonía Amena.
Gamesa bajó ayer en bolsa un 2,16%, hasta 16,75 euros por acción.