El Consejo de Gobernadores del Banco Central Europeo (BCE) decidió
ayer rebajar en medio punto los tipos de interés de la zona euro, hasta
situarlos en el 3,25 por ciento, el nivel más bajo desde febrero de 2000,
informó el instituto emisor tras la reunión celebrada en Francfort.
La autoridad monetaria de los países adscritos al euro también
acordó recortar en medio punto las principales operaciones de refinanciación,
la facilidad marginal de crédito y la facilidad marginal de depósito,
hasta el 4,25 y el 2,25 por ciento, respectivamente.
Se trata de la cuarta medida de relajamiento monetario acordada por el organismo
monetario en lo que va de año, de manera que los tipos de interés
han pasado del 4,75 al 3,25 por ciento. La primera rebaja, de 25 puntos básicos,
se decidió el 10 de mayo, y la segunda, de idéntica cuantía,
el 30 de agosto.
El último recorte del precio del dinero por parte del BCE se produjo
el pasado 17 de septiembre, en lo que constituyó una acción coordinada
con la Reserva Federal estadounidense (Fed) para reactivar la economía
y tranquilizar a los mercados, inquietos tras los atentados contra Estados Unidos.
Con esta medida el organismo presidido por Wim Duisenberg secunda la bajada
de tipos impuesta por la Fed el pasado 6 de diciembre, que dejó el precio
del dinero en Estados Unidos en el 2 por ciento, el nivel más bajo desde
septiembre de 1961.
MEDIDA ESPERADA.
La decisión del instituto emisor era esperada por instituciones y mercados,
que abogaban por un recorte de los tipos en apoyo del deteriorado crecimiento
de la economía europea, aunque discrepaban en cuanto a la cuantía
de la rebaja.
Los expertos auguraban esta medida de flexibilización monetaria basándose
en la desaceleración de la inflación en la zona euro, los riesgos
de ralentización e incluso recesión de la economía y la
caída de la confianza de empresarios y consumidores.
Entre los elementos impulsores de la rebaja destaca el debilitamiento de las
tensiones inflacionistas en la zona euro, que quedó patente con la reducción
en una décima del Indice de Precios de Consumo (IPC) interanual en octubre
respecto al mes anterior, hasta el 2,4 por ciento, en lo que supone la quinta
bajada mensual consecutiva.
Aunque la inflación de la región de la moneda única sigue
por encima del umbral fijado por el BCE, la evolución de los precios
en Alemania, la primera economía de la zona euro, se encuentra ya dentro
de los parámetros de estabilidad de precios, en el 2 por ciento.
Por otra parte, el Eurobanco no ha hecho "oídos sordos" en esta ocasión
a la insistente preocupación de los ministros de Economía y Finanzas
de los Doce por la desaceleración de sus economías. El Eurogrupo
aseguró recientemente que la ralentización ya iniciada en el primer
semestre será "más prolongada y más profunda",
pero descartó un eventual aumento de la inflación.
Además, los atentados del 11 de septiembre han impulsado la desconfianza
y la incertidumbre en consumidores y empresarios de la zona euro, como quedó
reflejado en el índice de confianza económica del mes de octubre,
que registró un descenso de un punto debido al deterioro de las expectativas
en todos los sectores.
La cotización del euro se vio ligeramente favorecida por la decisión
de la autoridad monetaria. La moneda única cotizaba a 0,8975 dólares
poco después del anuncio del BCE, frente a los 0,8959 unidades a que
se intercambiaba minutos antes.
DECISION DEL BANCO DE INGLATERRA.
El Banco de Inglaterra se unió previamente a la tendencia de flexibilización
monetaria y acordó rebajar en medio punto los tipos de interés,
hasta situarlos en el 4 por ciento, el nivel más bajo del precio del
dinero desde enero de 1963.
Se trata de la séptima medida de flexibilización monetaria adoptada
por el banco central en lo que va de año, y la tercera desde los atentados
terroristas contra Estados Unidos del 11 de septiembre. Los analistas esperaban
una bajada de los tipos, aunque de menor cuantía.
El instituto emisor británico constató que en los últimos
tres meses "la economía mundial se ha debilitado aún más"
y advirtió que "la desaceleración mundial podría ser
algo más profunda y larga de lo previsto".
Por otra parte, manifestó que "el crecimiento en Reino Unido se
ha mantenido cerca de las previsiones", aunque las últimos datos
muestran que la confianza de los empresarios se ha debilitado. No obstante,
las presiones inflacionistas "se han atenuado". FRANCFORT, 8 (EUROPA
PRESS).