Explica que Economía dedicará unas 4 semanas a reuniones bilaterales
con CC.AA. y confía que el acuerdo entre en vigor en 2009
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, adelantó
hoy que el nuevo modelo de financiación autonómica, que tendrá
como criterio principal la población, incorporará además
factores de ponderación como la dispersión o la pirámide
poblacional.
En un encuentro informal con periodistas en el Palacio de la Moncloa, Zapatero
señaló que aunque está claro que el criterio básico
será la población --el esquema actual se basa en la población
de 1999-- hay que analizar otros factores, como la edad de la población
y si eso tiene incidencia en el coste de los servicios básicos.
En el nuevo modelo, añadió, el Gobierno intentará que
la financiación media por habitante no sea muy desigual entre comunidades
autónomas, pero reconoció que no puede ser exactamente la misma
porque lo esencial es que en todos los territorios se presten servicios públicos
de calidad. Ahí entran variables como la dispersión de la población,
que puede elevar, por ejemplo, el coste del transporte escolar en comunidades
como Asturias o Galicia.
Zapatero, que recibió anoche en Moncloa a todos los presidentes autonómicos
del PSOE, aseguró que la reunión fue "muy positiva"
y vio "bastantes posibilidades" de que se alcance un acuerdo.
EL ACUERDO PODRIA LLEGAR DESPUES DE AGOSTO
A su juicio, la fecha del 9 de agosto --la que marca el Estatuto de Cataluña
para que su financiación esté acordada-- es una referencia, pero
admitió que el acuerdo podría llegar más tarde, en septiembre
u octubre, con tal de que el nuevo sistema esté listo a tiempo para entrar
en vigor en 2009.
Para ello, señaló que el Ministerio de Economía iniciará
de inmediato --hoy mismo-- contactos bilaterales con todas las comunidades autónomas,
durante un periodo de unas cuatro semanas. En esas reuniones, continuó
Zapatero, se buscarán soluciones a las particularidades de cada comunidad
autónoma y de este modo se ajustarán los mecanismos para garantizar
la solidaridad.
En cuanto a los mecanismos de nivelación, Zapatero consideró
que el debate sobre si éstos deben ceñirse a la sanidad, la educación
y los servicios sociales "tiene un alcance muy limitado", porque estas
tres competencias --incluyendo la atención a las personas dependientes,
puntualizó-- representan en la práctica el 90% de los gastos que
tienen que sufragar las comunidades autónomas.
Aparte de estas tres, prosiguió, la única competencia importante
es la Justicia y eso, cuantitativamente, tendrá un impacto limitado.
El modelo de financiación autonómica tiene como objetivo que
las comunidades autónomas puedan hacer frente a los gastos derivados
de sus competencias. Para ello, el Estado cede parte de la recaudación
de impuestos, actualmente el 33% de IRPF y el 35% del IVA, pero se espera que
la cesión se eleve al 50% en ambos casos y al 58% de los impuestos especiales,
como prevé el Estatuto catalán.
Posteriormente, las comunidades que no ingresan suficiente para cubrir los
servicios que deben prestar se benefician de mecanismos de nivelación.
En todo caso, Zapatero incidió en que un elemento del nuevo modelo será
una mayor corresponsabilidad fiscal de las comunidades autónomas.
NEGOCIACIONES BILATERALES COMO HIZO EL PP
El presidente del Gobierno consideró además normal que el nuevo
modelo se negocie bilateralmente con cada comunidad autónoma antes de
llevarlo al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y recordó
que el Gobierno del PP también negoció así el actual modelo
en 2001.
A pesar del cruce de declaraciones de las últimas semanas, Zapatero
aseguró que en la cena de anoche no hubo un 'frente anticatalán'
contra el presidente de la Generalitat, José Montilla.
A la cena también asistieron los presidentes autonómicos de Andalucía,
Manuel Chaves; Aragón, Marcelino Iglesias; Asturias, Vicente Álvarez
Areces; Baleares, Francesc Antich; Castilla-La Mancha, José María
Barreda; Extremadura, Guillermo Fernández-Vara y Galicia, Emilio Pérez
Touriño, y la vicepresidenta cántabra, Dolores Gorostiaga.
Junto a ellos, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco;
la secretaria de Política Económica del partido, Inmaculada Rodríguez-Piñero
y los dos vicepresidentes del Gobierno, María Teresa Fernández
de la Vega y Pedro Solbes.