Antonio Iruzubieta
Analista Financiero Europeo miembro del Instituto Español de Analistas Financieros.
Desde 1.994 ha desarrollado su actividad profesional en los mercados financieros
como gestor, asesor de patrimonios y analista independiente. |
ECONOMÍA ESPAÑOLA. CONTINUACIÓN DEL REFLEX RALLY
La economía española ha iniciado el proceso de corrección de los excesos cometidos en los últimos años. Excesos en distintas áreas económicas, en valoración de activos, exceso de endeudamiento, exceso de positivismo gubernamental, de confianza y otros.
Después de diez años de dinero fácil, y correspondiente inversión o asignación del mismo de manera no del todo eficiente, estamos comprobando un deterioro rápido y preocupante de los indicadores económicos y de las previsiones de futuro.
Concretamente, la sobre-inversión masiva en el sector inmobiliario de los pasados años está causando la actual debilidad del sector y propagando contundentemente al resto de la economía elevando la tasa de paro y lastrando las cuentas públicas y la financiación de corporaciones locales.
Desde principios de 2007 han cerrado más de 43.000 inmobiliarias, el sector constructor tiene contraída un deuda con los bancos superior a los 350.000 millones de euros -los bancos saben que no van a conseguir cobrar en su totalidad y estiman que al menos un 10% nunca volverá- las ventas de casas han caído un 27%, las suspensiones de pagos son noticia de cada día, etc...
Las autoridades están implementando medidas para aliviar la negra marcha del sector. La controversia está servida, como es normal, puesto que se teme que entre otras medidas se utilizarán fondos públicos para salvar a empresarios que se han hecho multimillonarios
La desafortunada situación inmobiliaria coincide con el deterioro del consumo, cuestión que dificulta mucho la recuperación.
El índice PMI de servicios está cayendo a ritmos muy fuertes, ha descendido ya un 20% por debajo de su media de 8 años.
Las ventas de coches en marzo han caído un 28%, las de viviendas un 27%, la destrucción de empleo se cuenta por miles al día, la confianza del consumidor está en mínimos no vistos en años y las ventas al por menor también están cayendo.
Estos ajustes se producen en un entorno fuertemente inflacionista, ya saben que la inflación es conocida como el impuesto de los pobres, que se está encargando de empeorar la capacidad adquisitiva de los españoles pero además está dañando gravemente la competitividad exterior. Recordemos que el déficit por cuenta corriente se encuentra en niveles cercanos al 10%.
El desapalancamiento que sufren los mercados inmobiliario y financiero, la economía española en su conjunto, debería ser muy controlado por las autoridades quienes saben que ya no disponen de las socorridas armas de devaluación de la moneda y sólo pueden responder con aumento de gasto público y ajustes en política fiscal.
El aumento de gasto público suele ser una herramienta que no permite la necesaria reestructuración empresarial pero lo más relevante es que en estos momentos no será
suficiente como para frenar el ajuste económico.
El futuro económico español depara una corrección larga, más que profunda en lo que los economistas denominan en forma de U, que será sufrida por un ya desvalido ciudadano de a pie, a través de un adicional deterioro en el crecimiento de los salarios reales. Un ciudadano de a pie que además tendrá que ver cómo sus riquezas inmobiliarias descienden en, al menos, un 20%... y las financieras en un (?) %.
Los mercados de valores, sin embargo, no reflejarán la realidad de la situación económica española que hemos descrito y pensamos que ... (interesados pueden solicitar informe y perspectivas a través del correo).
La recuperación de los índices continua y en tanto los inversores se fijen más en las noticias del día a día -pésimas por cierto- que en el desarrollo de las pautas, no se encontrarán cómodos y no participarán comprando, el rally seguirá vigente. Considero que todavía queda margen de recuperación adicional con objetivo en los 14.100 puntos.