Antonio Iruzubieta
Analista Financiero Europeo miembro del Instituto Español de Analistas Financieros.
Desde 1.994 ha desarrollado su actividad profesional en los mercados financieros
como gestor, asesor de patrimonios y analista independiente. |
PROMESAS, PREOCUPACIONES Y WASHOUT
El próximo mes de mayo, la administración americana va a comenzar a enviar cheques a los contribuyentes, rondarán los $600 por persona a cerca de 130 millones de personas, en una medida que costará cerca de $168.000 millones a las arcas públicas y pretende dinamizar el consumo y mitigar los riesgos de desaceleración.
En la anterior crisis, año 2.001, llevaron a cabo una operación rescate similar que entonces fue de sólo $38.000 millones, y exitosamente consiguieron reactivar el consumo y salir de la recesión..El paquete de medidas de 2.001 “Economic Growth and Tax Relief Reconciliation Act”, incorporaba además rebajas fiscales diferidas de varios años de duración.
Este plan de 2008 sólo cuenta con la medida puntual de devoluciones de $600 por persona antes comentada, aunque pretende ser implementada con mayor precisión que en 2001 y dirigirse sólo a las rentas medias y bajas, que son las más necesitadas y también las que presentan mayor propensión a aumentar su consumo.
Las autoridades americanas están actuando con rapidez, han intervenido ágilmente para cortar hemorragias en los mercados de crédito , aunque todavía no para curar las heridas, y aún se verán obligados a realizar intervenciones masivas que supuestamente incluirán algún tipo de garantía para evitar que la basura tóxica crediticia alojada en los maltrechos balances de los bancos cause una metástasis.
No es una exageración hablar en estos términos habida cuenta de la desproporcionada exposición de los grandes bancos al riesgo. No cesan los rumores respecto de quién será el siguiente Bear Stearns, apuntan directamente a Lehman Brothers, pero como venimos informando el mercado de derivados es bien capaz de causar un verdadero problema.
JP Morgan, a la sazón devorador de Bear Stearns, aglutina en cartera el 53% del total del mercados de derivados, según el último informe de US Comptroller of the Currency. Lo que es peor, de los bancos que presentan sus cuentas a la FED, es el que menor capital tiene en relación a su exposición en derivados. JP Morgan tiene un capital de $1 por cada $4.16 expuestos. Es decir, el riesgo que asume es 4.16 veces superior a su capital.
Los ánimos de los gestores están ahora algo menos pesimistas (1) con la economía y los mercados, con la esperanza de que el plan de rescate económico de 2008 se salde con éxito. El escollo importante es el de los dichosos mercados de crédito e inmobiliario, capaces de aguar la fiesta.
La preocupación más acuciante es la de la solvencia del sistema financiero pero un poco más allá, apuntando al medio plazo, las dudas recaen sobre la posibilidad de que a finales de este año o principios del siguiente se produzca la esperada recuperación económica, inducida a través de la implantación de las medidas tan agresivas antes comentadas. El éxito depende en buena medida y debe ser acompañado de un comportamiento razonablemente positivo de los mercados, claro.
Los mercados continúan en procesos de volatilidad elevada monitorizados férreamente por las autoridades y asimilando dignamente la avalancha de noticias negativas que se publican a diario.
La noticia del descalabro de Bear Stearns introdujo muchos nervios entre los inversores, que respondieron vendiendo, de manera que el SP500 y el Nasdaq registraron mínimos inferiores a los de enero... procurando una excelente oportunidad para las posiciones largas, tal como alertamos la semana pasada, “las pautas presumiblemente se romperán a la baja marginalmente, y se realizarán nuevos mínimos por debajo de los registrados en enero, introduciendo más miedo, ventas de pánico y quizá el latigazo de la capitulación necesario y previo a una recuperación más sostenida.” en el artículo Bear: Implosión bancaria y latigazo de capitulación
Exactamente así fue como sucedió, el SP500 rompió a la baja los mínimos de enero marginalmente y a continuación se produjo un giro de mercado seguido de una brutal recuperación cercana al 8% en sólo 5 sesiones. Veamos.
El círculo rojo muestra la ruptura en falso -lavado de posiciones o washout- y la línea horizontal azul marca los mínimos registrados en las ventas de pánico del 22 de enero. La perforación de los mínimos de enero incitó a la apertura de nuevas posiciones cortas –bajistas- que de no haber sido suficientemente ágiles en los cierres, deben estar pasando muy mala semana. La velocidad de la subida induce a pensar que ésta ha sido vigorizada precisamente por el cierre masivo de cortos.
El castigo indiscriminado que han sufrido multitud de activos parece excesivo. De hecho, inversores con capacidad financiera y aguda visión de futuro, como Bill Gross, están aprovechando para comprar. El mayor gestor de fondos de renta fija del mundo está añadiendo a sus carteras deuda municipal americana en la idea de que la irracionalidad del mercado está proporcionando precios muy atractivos... y algunos riesgos también, claro.
Pero no es el único comprador, ni en el único mercado, también otros grandes inversores están comprando títulos de renta variable que, gracias a las caídas en algunos casos irracionales, se encuentran infravalorados en el mercado. La particularidad de estas compras de acciones es que se trata de títulos de renta variable que no presentan riesgos mayores a los precios actuales de cotización. Reflejan buenas cuentas de resultados, algunos cotizan al valor en libros, las rentabilidades por dividendo son muy sugerentes, tienen perspectivas de crecimiento y unas pautas técnicas prometedoras.
Resumiendo, seguimos confiando en una recuperación adicional del mercado que esperamos sea suficiente para devolver algo de confianza a los inversores, dar tiempo a las autoridades e instituciones a organizarse y aupar al Ibex-35 al alza en busca del entorno de los 14.100 puntos y al SP500 de los 1.420 puntos.
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