Antonio Iruzubieta
Analista Financiero Europeo miembro del Instituto Español de Analistas Financieros.
Desde 1.994 ha desarrollado su actividad profesional en los mercados financieros
como gestor, asesor de patrimonios y analista independiente. |
IMPLOSIÓN BANCARIA Y LATIGAZO DE CAPITULACIÓN
Bear Stearns, el quinto banco americano de inversión con 86 años de vida, fue la primera gran entidad que hizo notorio el problema entonces subprime, el pasado verano, al informar de sus problemas con algunos fondos de inversión. El banco es, era, el segundo mayor emisor de títulos con garantía hipotecaria en Estados Unidos.
“El número de empresas del sector que ha pasado a mejor vida está aumentando de manera alarmante (vean la evolución en el sitio web "www.ml-implode.com" ) ya son 93 compañías las que han desaparecido desde principios de año. El gran intermediario financiero Bear Stearns (quinto en USA) se encuentra en apuros y obligado a aportar una importante suma de dólares para mantener a flote y evitar la quiebra de dos de sus fondos invertidos en el sector.” Es un párrafo extraído del artículo publicado el pasado 9 de julio en "Heurística del
poder: economía y mercados". Los fondos quebraron.
La situación del banco se ha agravado en unos meses de tal manera, que finalmente ha sucumbido a las peores consecuencias de la gestión del riesgo estructurado –para fallar- en un entorno de falta de liquidez y confianza, que obliga a extremar la seguridad y por tanto se solicitan margin calls para adecuar colaterales y así defender posiciones de riesgo.
Resumiendo, Bear Stearns ha fallado estrepitosamente, hace sólo un año sus acciones cotizaban a $170 y acaba de ser “comprada” por $2 la acción Ante la desconfianza que genera la noticia surgen serias dudas y pone en entredicho la capacidad del sistema financiero, más la FED, de frenar la hemorragia de perdidas. ¿Como será la realidad de las cosas cuando no han podido impedir semejante embestida?, ¿cuánto valen verdaderamente las empresas del sector?, BSC costaba $75 hace sólo dos semanas
El afamado grupo de inversión Carlyle, también la pasada semana fue incapaz de atender un margin call de $400 millones, provocando el cierre de dos importantes fondos.
Estos hechos ponen nuevamente de manifiesto una afirmación que venimos exponiendo desde hace meses. Las tensiones no son exclusivamente de liquidez, el gran problema de hoy es de mucho mayor calado y se denomina solvencia.
El número de implosiones asciende a 239, según "www.ml-implode.com", y el proceso no parece haber concluido.
La reacción del mercado americano el pasado viernes, tras la noticias de Bear Stearns, fue débil pero llamó la atención la fuerza relativa de los índices, el Dow consiguió cerrar la semana por encima de la semana anterior y todavía dentro del rango establecido en los gráficos.
La situación se está tornando absolutamente pesimista, los ratios de valoración del sentimiento, los índices de volatilidad, las pautas técnicas... todavía presagian la cercanía de un próximo suelo de mercado.
A la vista de los acontecimientos, el mercado estima que la FED se verá obligada a recortar mañana los tipos en 0.75 o incluso un punto, según cotizaciones del mercado de futuros. La reacción del dólar, que hoy está registrando nuevos mínimos históricos, en términos de Euro y de Dólar Index también indica las intenciones de los inversores globales de salirse de una moneda, dólar, que cada vez renta menos... y vale menos.
Paciencia. El Ibex-35 está en marcha para realizar un nuevo test de la zona baja de su rango, en el entorno de los 12.500 puntos. Los datos internos muestran lecturas típicas de suelos de mercado.
Esperamos que los soportes funcionen y en la idea de que el mercado estará cotizando en niveles superiores a los actuales en las próximas semanas.
En el caso del mercado americano, donde surgen las noticias-geiser que luego infectan la todos, las pautas presumiblemente se romperán a la baja, marginalmente, y se realizarán nuevos mínimos por debajo de los registrados en enero, introduciendo más miedo, ventas de pánico y quizá el latigazo de la capitulación necesario y previo a una recuperación más sostenida.