Las principales bolsas internacionales tuvieron cierres mixtos en febrero, manteniéndose generalizado un sentimiento de prudencia entre los inversores, dibujando los respectivos índices un movimiento lateral a corto plazo. El Ibex tuvo un comportamiento mucho más débil que el resto de plazas internacionales, penalizado por el mayor escepticismo de los inversores internacionales por la abultada deuda del país y las expectativas de una recuperación económica más lenta. De este modo, el Ibex cayó un 5.61%, el Dax un 0.18%, el Cac un 0.82%, mientras el Footsie logró cerrar con un avance del 3.20%. Al otro lado del Atlántico, el Dow Jones sumó un 2,56%, el S&P un 2.85% y el Nasdaq un 4.46%.
A nivel macroeconómico, los indicadores relativos al mercado constructor/inmobiliario estadounidense continuaron generando una idea de debilidad, especialmente el dato de precios de viviendas, el de gastos de construcción y el de venta de viviendas. Paralelamente, el mercado laboral continuó generando escepticismo entre los inversores, al salir mejor de lo esperado la tasa de paro pero considerablemente peor el dato de creación de empleo. Tampoco el indicador de indicadores, el déficit comercial o el ISM de servicios pudieron tener una buena lectura. Sin embargo, el índice de confianza de los consumidores se convirtió en el principal lastre en este terreno al caer hasta un mínimo de diez meses por la persistencia de la preocupación sobre el empleo. Aún así, algunos datos como el de ventas minoristas, el de pedidos a fábrica, el de producción industrial o el ISM manufacturero pudieron incrementar moderadamente la tranquilidad entre los inversores al batir previsiones. Finalmente, un IPC por debajo de lo esperado se convirtió en un claro catalizador para las bolsas, ayudando a reducir los temores sobre cercanas subidas de tipos.
A nivel empresarial, resultados como los de Exxon, UPS, H.D.Horton, Honeywell, Dell o Home Depot pudieron influir positivamente sobre la confianza de los inversores. Sin embargo, otros como los de Pfizer o Wal Mart, pero sobretodo las previsiones procedentes del sector bancario penalizaron a las bolsas. Las dudas sobre el sector bancario se incrementaron entre los inversores a raíz de informes menos optimistas, expectativas de que se siga incrementando la regulación del sector después de las palabras de Obama, pero sobretodo, por los temores a una retirada más rápida de los estímulos para el sector, que pueda repercutir en sus próximos resultados al tener más dificultad de afrontar la situación económica actual.
De nuevo, la atención permaneció centrada en los discursos procedentes de los principales dirigentes en política monetaria. Por un lado, discursos tranquilizadores en relación a la deuda de países como Grecia, España o Portugal, además de la intención de ayudar en caso de ser necesario y, sobretodo, decisión de los países para reducir con medidas internas sus propios déficits ayudó a estabilizar a los mercados. Sin embargo, el discurso de Bernanke fue el más esperado, pudiendo finalmente tener una buena lectura al explicar que la Fed planea dejar bajos los tipos de interés por un periodo de tiempo prolongado, siendo muy bien recibido para poder continuar estimulando la reactivación económica. Aún así, Geithner y Obama seguían pidiendo prudencia confirmando que el sistema financiero se está fortaleciendo pero aún necesita reformas para evitar un comportamiento de riesgo y que el mercado laboral se está estabilizando pero aún hay un largo camino que recorrer para volver a la normalidad. Finalmente, en una comparecencia Greenspan insistió en la existencia de una recuperación extremadamente desequilibrada, con mercados como el de la vivienda y el de automoción ahogados y expectativas de dificultad para poder apostar por un fuerte repunte de la actividad.
El Departamento de Gestión, que goza de total independencia, no se responsabiliza del uso que se haga sobre la información publicada.
12:24h: Indice AS: 816.71€ (Subida +4.04%) http://t.co/quWknsCK #17/02/2012 13:12:07