La gran mayoría de las empresas cotizadas que forman el índice Ibex 35 presenta
una concentración económica y accionarial "muy elevada", según revela el 'Observatorio
de Buen Gobierno y Transparencia de las Grandes Empresas Cotizadas en el Mercado
de Valores Ibex 35', realizado por la Fundación de Estudios Financieros y que
hoy ha presentado su presidente, Aldo Olcese durante la II Jornada sobre Responsabilidad
Corporativa para la Alta Dirección de la Empresa.
Según Olcese, este informe tiene como finalidad el "autoanálisis" que debe producirse
"sin esperar a ser evaluados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV),
el Ministerio de Economía o el Banco de España", y con el fin también de "cambiar
o mejorar lo que sea necesario".
Se trata de un labor "muy difícil", pero "imprescindible si se quiere implantar
la práctica del buen gobierno de las empresas".
Así, y tras más de un año de trabajo y cincuenta expertos y profesionales trabajado
en él, el informe ha revelado que existe una "escasa", por no decir "residual
o marginal" participación pública en el capital de las 35 principales empresas
españolas que cotizan en bolsa, con apenas el 4,95 por ciento, debido en gran
medida al fuerte proceso de privatización que se llevó a cabo durante el pasado
gobierno.
Además, el estudio destaca que el tamaño medio de los consejos de administración
de estas empresas "no es muy elevado" y está entre 8 y 14 miembros, muy acorde
con el resto de empresas europeas.
El número de reuniones anuales de éste también es muy semejante a la media europea
con un número aproximado de diez.
Además, se da también una fuerte concentración, no sólo económica, sino también
accionarial y una gran concentración piramidal.
Estos datos, según Olcese, "no tiene porqué ser malos, puesto que eso significa
que internacionalmente pueden ser fuertes".
"El problema está en cómo se ejerce esa fuerza que ese tamaño te da", recordando
que si "se hace bien", ese tamaño "es una virtud".
AUDITORIAS INDEPENDIENTES
Como dato positivo, el estudio revela que la práctica totalidad de las 35 principales
empresas del Ibex (92 por ciento) cuentan con comisiones de auditores independientes
que vienen de fuera de la empresa, aunque el presidente de la Fundación de Estudios
Financieros destacó que "debería ser el cien por cien".
Además, el 80 por ciento de ellas cuenta también con una oficina de relaciones
con los accionistas en su página web.
Asimismo, el informe revela también que estas empresas han realizado un"esfuerzo
muy importante" para eliminar sus "blindajes", aunque aún quedan algunas con "ciertas
reminiscencias del pasado, acciones doradas, ect, algo que dificulta enormemente
la transparencia".
Sin embargo, "es evidente la gran reducción de blindajes que presentan la mayoría
de ellas".
También de forma positiva, el estudio revela que existe un alto grado de "transparencia
contable", aunque tan sólo el 8,5 por ciento de ellas presentan sus cuentas anuales
según las normas o principios contables reconocidos internacionalmente, algo que
por el momento no es obligatorio.
Así, la mayoría de ellas obtiene un "sobresaliente" en transparencia por el gran
esfuerzo que realizan en materia de comunicación.
ASPECTOS A MEJORAR
Respecto a los puntos a mejorar, el estudio ennumera la "mala práctica" de la
estructura piramidal de su organización, que asciende al 20 por ciento.
En su opinión, los capitalistas "deben darse a conocer", así como el hecho de
que los consejeros participen "poco" en la estructura accionarial, porque "deben
estar más implicados".
Sólo en el 3,37 por ciento de estas empresas están implicados como accionistas,
al igual que los secretarios de los consejos de administración que en más de un
70 por ciento no son consejeros.
Asimismo, el estudio arroja que el 32 pr ciento de estas empresas no tienen un
reglamento interno de conducta, algo que fue impuesto como obligatorio por la
CNMV hace más de dos años.
En cuanto a la remuneración de los consejeros, el estudio revela que "no se corresponde
con su labor, su trabajo y su alta responsabilidad". Así, la media de esta remuneración
es de unos 50.000 euros, algo que es considerado por Olcese como escaso y "no
adecuado".
Tampoco es un buen dato el hecho de que deba poseerse un mínimo de acciones para
poder asistir a las juntas de accionistas, porque "no es bueno impedir que los
accionistas, por muy pocas acciones que posean, no puedan asistir".
Tampoco consideró positivo el hecho de que sólo el 8 por ciento de estas empresas
informe sobre la remuneración de sus directivos, aunque el 94 por ciento sí lo
hace sobre lo que perciben sus consejeros.
Sólo el 37 por ciento de ellas informa sobre las labores que realizan sus fundaciones,
el 68 por ciento sobre sus donaciones y algo más del 70 por ciento sobre sus actividades
medioambientales y de sostenibilidad.