SCH VALORARÁ EL COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL EN LA CONCESIÓN DE CRÉDITOS
Europa Press el 03 de Marzo de 2004, 16:05.
El
Grupo Santander ha presentado un nuevo rating medioambiental
que aplicará en las operaciones de crédito para evaluar el riesgo de empresas
y proyectos en materia ecológica, en el marco de una estrategia de responsabilidad
social corporativa que en casos extremos de sanciones por violación de la normativa
medioambiental podría llevar a denegaciones de préstamos.
Así lo anunció hoy el subdirector general del área de Gestión Integral de Riesgo
de SCH, Pedro Martínez Moriano, al recordar el incremento del riesgo de crédito
de algunas empresas derivado de las nuevas normativas medioambientales, que pueden
suponer un endeudamiento adicional.
Se trata, señaló, "de la primera herramienta medioambiental de un banco europeo".
El objetivo del 'Proyecto VIDA' (Valoración Impacto Desarrollo Ambiental), que
no discrimina sectores ni actividades, es detectar aquellos supuestos susceptibles
de contingencia por daños al medio ambiente, que en los casos más graves incluso
pueden poner en peligro "la supervivencia de la empresa".
Se contemplan aspectos tradicionales como la contaminación y otros más novedosos
como la ecoeficiencia o el impacto en el paisaje.
Así, el banco procederá a distinguir a las empresas más preocupadas por la sostenibilidad,
como reflejo de su buena gestión general, estableciendo un rating medioambiental
añadido de tres niveles (I, II y III según la calidad de su gestión de riesgo
medioambiental) que se añadirán al esquema actualmente vigente de autorizaciones
en riesgo de crédito (del 1 al 9).
El proceso de valoración comienza con el análisis de la cartera de clientes y
la asignación de un riesgo básico a partir de la información de la empresa de
disponibilidad pública.
Las empresas que presenten un menor riesgo serán objeto de un segundo análisis
pormenorizado, atendiendo a esta misma información pública, mientras que a las
de mayor riesgo se enviará un cuestionario electrónico y sectorializado.
Martínez Moriano indicó que el banco parte de la base de que es "muy improbable"
que una empresa con buena gestión económica obtenga malos resultados en materia
medioambiental, y que en general todas tienen implantados sistemas de gestión
del entorno.
De hecho, el banco no ha detectado cambios sustanciales en los ratings de empresas
ya establecidos.
Reconoció no obstante que pueden darse casos extremos de empresas con "magníficos
resultados económicos" cuya actividad suponga, por ejemplo, un "peligro de muerte
para las personas", lo que llevaría a la denegación del préstamo.
Así, citó el caso de Boliden, la empresa responsable del vertido de Aznalcóllar
en 1998.
CUESTIONARIO A PROVEEDORES.
En este mismo marco de responsabilidad social corporativa,
SCH
ha enviado un cuestionario a sus 400 proveedores principales para conocer su compromiso
con los principios del Pacto Mundial de la ONU de RSC (del que la entidad es socia),
al que han respondido ya la mitad de los encuestados.
Según explicó el director general de Comunicación y Estudios, Juan Manuel Cendoya,
en igualdad de condiciones, "el contrato se adjudicará al que mejor cumpla", pero
no se trata de una herramienta sancionadora, dado que el cumplimiento de los principios
de Global Compact es voluntario: "no habrá rescisión de contratos, se trata de
premiar".
MEDIDAS INTERNAS DE RSC.
En cuanto a la gestión interna de la responsabilidad social corporativa, Cendoya
destacó, como medida estrella para 2004, la creación de una guardería para los
empleados de la entidad en la nueva Ciudad Grupo Santander en Boadilla (Madrid),
la nueva sede del banco, con capacidad para 400 niños.
Por el momento se han registrado 342 pre-inscripciones.
71 MILLONES A ACCION SOCIAL EN 2003.
En 2003, el volumen de la acción social del banco alcanzó los 71 millones de euros
(un 2,7 por ciento del beneficio neto atribuible), con un crecimiento del 16,4
por ciento respecto a 2002. Un 59,44 por ciento de los fondos se dedicaron a España
y el 40,56 por ciento a proyecto en Latinoamérica.
Estas partidas incluyen, por ejemplo, los numerosos proyectos de desarrollo en
Latinoamérica, la ayuda a Galicia tras la catástrofe del 'Prestige', las campañas
de marketing social con Cruz Roja o Médicos Sin Fronteras, las ayudas a hijos
discapacitados de empleados o los cursos de formación en RSC.
Desde el punto de vista medioambiental,
SCH ha lanzado
una serie de proyectos piloto en sus oficinas en España, que le han permitido
ahorrar casi 1.000 toneladas de consumo de papel gracias a la recogida, la racionalización
de envíos o el reciclaje en los archivos centrales.
Estos programas de reducción del consumo también se están implantando en Portugal,
Brasil y Chile.