El 88 por ciento de las empresas españolas ha definido ya objetivos de sostenibilidad
corporativa en aspectos sociales, especialmente en lo referente al entorno laboral
(89 por ciento) y en gestión corporativa y buen gobierno (74 por ciento), según
informa PrincewaterhouseCoopers.
Además, el 74 por ciento de las compañías también posee objetivos de mejora y
responsabilidad en aspectos medioambientales.
Según la última edición de la revista 'Ideas' de PrincewaterhouseCoopers, consultora
que se dedica a la provisión de servicios profesionales a empresas, la responsabilidad
social corporativa en las empresas españolas ha aumentado considerablemente, ya
que en en las compañías analizadas en un estudio de la consultora el 72 por ciento
de las empresas ha definido políticas de RSC y el 26 por ciento tiene previsto
hacerlo en un futuro.
Además el 93 por ciento de las compañías realiza un informe medioambiental o social,
aunque sólo un 19 por ciento de las empresas elaboran un documento que agrupe
estos dos aspectos con el económico.
Las tendencias en responsabilidad social corporativa en España dependen del sector
al que pertenezca la empresa, así como de su estrategia y objetivos, señala la
consultora.
Por ello, la política que sigue una empresa del sector químico está más relacionada
con los aspectos medioambientales, mientras que las tendencias de las empresas
del sector textil se encaminan a verificar y comprobar el origen los productos
que obtienen de su cadena de proveedores, y establecer garantías para el cumplimiento
de los derechos laborales y humanos en las comunidades locales.
De las 1.200 empresas que se han sumado al Pacto Mundial de la ONU sobre RSC,
200 son españolas.
Además seis empresas, Inditex, BBVA,
Grupo Santander, Endesa,
Ferrovial e Iberdrola, cotizan
en el índice Dow Jones Sustainability Index, en el que sólo figuran empresas con
probada gestión ética y socialmente responsable.
Estos nuevos modelos de gestión responden al hecho de que la sociedad española
está aumentando su concienciación y demanda cada vez más gestión ética a las compañías,
lo que ha llevado a las empresas a darse cuenta de que, además de los accionistas,
"tienen que preocuparse por todos sus 'stakeholders' (grupos de interés)", según
declara uno de los responsables del área de Sostenibilidad de PrincewaterhouseCoopers,
Antonio Carbajal.
A pesar de todo, apunta la consultora, España aún se encuentra en niveles inferiores
en su grado de desarrollo de RSC con respecto a otro países, pues aunque se van
adoptando políticas por parte de las empresas, en ocasiones sólo son respuesta
a un problema puntual o a la demanda de un determinado 'stakeholder'.
El director de RSC de BBVA, José Angel Moreno, apunta
que otra de las causas del aumento de estas políticas en los últimos tres años
es "la internacionalización de las empresas".
BBVA es una de las empresas con mayor impulso en la
materia, ya que posee un Código de Buen Gobierno y participa en el Foro de Reputación
Corporativa.
Aunque la mayoría de las compañías españolas respetan las regulaciones referentes
a la seguridad y salud laboral, sólo un 30 por ciento aplica controles de RSC
a sus clientes o proveedores.
Inditex es una de las pocas compañías españolas que
han establecido criterios éticos y sociales en la contratación de sus proveedores.
En este sentido, la consultora PrincewaterhouseCoopers afirma que la mejor solución
para implantar políticas reales de RSC, y no sólo cosméticas, es la integración
de estas políticas en la estrategia general de la empresa, consiguiendo la implicación
de todos los actores, desde la alta directiva hasta los trabajadores.
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