Cambios en Telefónica
Europa Press el 04 de Agosto de 2000, 14:11.
Comentábamos anteriormente que Telefónica ha visto caer su cotización arrastrada
por la caída del sector de las telecomunicaciones. Existen multitud de causas
que explican este negativo comportamiento en bolsa: el desplome de las tecnológicas
(el Nasdaq ha caído casi un 30% desde máximos) tiene un efecto muy directo en
la valoración de las operadoras, pues el valor en bolsa de sus subsidiarias cae.
Por otro lado, los analistas han recortado previsiones de crecimiento de los beneficios
al constatar las gigantescas sumas ofrecidas para obtener licencias UMTS en los
distintos países europeos, lo cual también resta atractivo a la industria. Todo
ello, partiendo de unas cotizaciones elevadas tras el rally de las bolsas entre
octubre de 1999 y marzo del 2000, que no llega a casar del todo bien con perspectivas
de tipos de interés al alza.
En el caso particular de Telefónica, la acción ha sufrido durante meses mucha
incertidumbre sobre la continuidad de su equipo gestor .... muchas cosas han cambiado.
El relevo de la presidencia por parte de Cesar Alierta, hasta ahora co-presidente
de Altadis y muy conocido también en los mercados de capitales tras su paso por
Beta Capital y el Banco Urquijo, se puede interpretar como una transición suave.
Cesar Alierta se ha apresurado a aclarar que continuará con los dos últimos grandes
proyectos iniciados por su antecesor: la adquisición de Endemol y la fusión de
Terra-Lycos. Prosigue también la reestructuración del grupo Telefónica por líneas
de actividad. Los negocios de comunicaciones móviles se integran dentro de Telefónica
Móviles, los servicios a empresas dentro de Telefónica DataCorp. Emergia desarrollará
la mayor red submarina de fibra óptica que comunica América del Sur con EEUU.
El principal legado de Juan Villalonga ha sido el de convertir la imagen de Telefónica
como operadora intervenida por el gobierno español y con pasado de monopolio en
una compañía dinámica, con gran capacidad de reacción ante la oportunidad de las
nuevas tecnologías, con actividades de gran valor para los inversores (como las
valoraciones de las subsidiarias listadas en las bolsas TPI y Terra reflejan).
Más aún, tras las ofertas públicas de adquisición sobre las filiales latinoamericanas,
Telefónica se ha colocado entre las grandes operadoras de telecomunicaciones a
nivel global. En Europa, tras las ampliaciones de capital emitidas para financiar
estas compras, Telefónica es ya la cuarta operadora en capitalización bursátil,
sólo por detrás de los también gigantes Vodafone Airtouch, Deutsche Telekom y
France Telecom.
A Cesar Alierta le corresponde tranquilizar a los mercados con el nombramiento
de un equipo directivo. El cargo que los analistas miran con mayor atención es
el del consejero delegado. Este será el pistoletazo de salida para asegurar que
la compañía apuesta por la estrategia de crecimiento y "creación de valor para
el accionista" que tanto mencionaba Villalonga. La buena noticia es que los nombres
que se barajan gozan de un gran prestigio profesional.
Tras la experiencia de las salidas a bolsa de TPI y Terra, se han creado grandes
expectativas con las anunciadas cotizaciones de Telefónica Móviles, Emergia, Telefónica
Data, Atento, Telefónica Media, etc.
Los analistas de las principales casas de bolsa insisten en que Telefónica debería
cotizar a un nivel muy superior a su precio actual. Tanto el valor teórico por
suma de las partes, como por el descuento que presenta frente al conjunto de operadoras
europeas, justifican una apreciación del valor de, como mínimo, un 30%.
Queda por tener en cuenta los anunciados cambios en las ponderaciones de los índices
a finales del período estival. Tanto en el índice selectivo español, el IBEX-35,
como en los índices más utilizados por los inversores en acciones europeas, los
STOXX, se han anunciado cambios en función al capital que cotiza libremente en
bolsa. Dicho de otra manera, las compañías con mayor porcentaje de sus acciones
cotizando en los mercados van a ver como sus ponderaciones aumentan en los índices,
y por ende, la atención de los inversores nacionales y extranjeros sobre estos
títulos crece en función exponencial.
Para Telefónica se conjuga este positivo efecto con el hecho de que las recientes
adquisiciones se financian con intercambios de acciones. Los incrementos de capital
anunciados, independientemente de las nuevas reglas para ponderar en los índices,
ya suponen un significativo refuerzo de su capitalización bursátil.
A pesar de que el gráfico de la cotización nos hace ser cautos en el muy corto
plazo, todo apunta a que la recuperación de nuestra mayor compañía cotizada en
bolsa está más que justificada .... sólo queda esperar.