Los grupos bancarios que operan en España obtuvieron un beneficio neto atribuido
de 4.823 millones de euros entre enero y septiembre, cifra que supera en un 6,6
por ciento los 4.524 millones ganados un año antes, gracias al mayor aporte de
resultados procedentes de empresas participadas y a la reducción en costes y provisiones,
según datos facilitados por la Asociación Española de Banca (AEB).
El beneficio mejora así el repunte del 0,70 por ciento acumulado hasta junio y
deja atrás la caída del 6,3 por ciento de marzo con el lastre que supuso la depreciación
de las divisas en las cuentas del Santander y BBVA,
que agrupan el 76 por ciento del resultado de la banca y un 78 por ciento de sus
activos totales medios.
Buena parte de la mejora se debe precisamente a la capacidad de los dos grandes
bancos de acelerar sus beneficios al volver a plantar batalla en el mercado doméstico
y ajustar sus posiciones de riesgo en Latinoamérica.
El Santander ganó 1.930 millones, un 12,08 por ciento
más, mientras que BBVA elevó un 5,1 por ciento su
ganancia, hasta 1.739 millones.
Sin embargo, el descenso de las divisas latinoamericanas y del dólar -que han
perjudicado las cuentas del sector desde marzo de 2002- redujo el volumen de negocio
consolidado provocando un descenso del 1,8 por ciento en los activos totales medios
y erosionó los márgenes de la cuenta hasta septiembre.
No obstante, el experto financiero de la AEB, Julio Rodríguez, precisó que los
márgenes presentan un deterioro "muy inferior" a trimestres anteriores y la evolución
"es a mejorar a medida que transcurre el año".
Así, el margen de intermediación --diferencia entre el coste de retribuir los
ahorros de clientes y la rentabilidad obtenida por la financiación concedida--
se redujo un 12,7 por ciento, el ordinario un 7,3 por ciento y el de explotación
un 2,2 por ciento, frente a caídas del 12,7; 11,1 y 6,9 por ciento que acumulaban
hasta junio.
Además del menor volumen de negocio por efecto de los tipos de cambio, en el margen
financiero pesó el descenso de la rentabilidad en el margen con clientes, al trasladar
a los créditos el recorte de los tipos de interés, sobre todo, en los países Latinoamericanos
en los que operan los dos grandes, que han experimentado fuertes abaratamientos
del precio del dinero.
El margen ordinario limitó la caída gracias a que los bancos aprovecharon la favorable
evolución de los mercados y aumentaron un 97,1 por ciento el resultado por operaciones
financieras, hasta 1.490 millones, compensando así un descenso del 6,1 por ciento
en el ingreso por comisiones por efecto del menor volumen de negocio.
REESTRUCTURACIÓN DE REDES Y PLANTILLAS.
Una de las claves de las cuentas fue el recorte en un 11,2 por ciento de los gastos
de explotación, por el impacto favorable en esta rúbrica de la depreciación de
las divisas y por la "importante" reestructuración de redes y plantilla que están
realizando "todos" los bancos y, especialmente, los dos grandes, explicó Rodríguez.
La contención de costes permitió situar el ratio de eficiencia --parte de los
ingresos ordinarios que consumen los costes-- en el 48,3 por ciento, con una mejora
de 1,6 puntos.
Aunque el margen de explotación cayó un 2,2 por ciento, el beneficio bruto aumentó
un 5 por ciento, gracias a que la partida global de dotaciones y otros resultados
no recurrentes restó 2.345 millones, un 31,6 por ciento menos que en igual periodo
de 2002.
MAYOR APORTACIÓN DE PARTICIPADAS.
Dentro de esta rúbrica, las compañías participadas aportaron 652 millones en puesta
en equivalencia, un 153,1 por ciento más, mientras que el beneficio neto por operaciones
de grupo se elevó un 39,1 por ciento, hasta 1.213 millones, que fueron destinados
a amortizar aceleradamente fondo de comercio, aseguró el asesor de la AEB.
Los beneficios extraordinarios se redujeron un 50,8 por ciento, hasta los 1.405
millones, pero también lo hicieron los quebrantos no recurrentes en un 63,7 por
ciento, hasta 1.148 millones.
Por otra parte, la banca tuvo que dedicar 2.826 millones a amortizaciones y provisiones
para insolvencias, un 11,9 por ciento menos, debido a una mejora de la morosidad
en Latinoamérica.
ENTIDADES MATRICES.
Las cuentas de las entidades matrices reflejaron un incremento del 13,3 por ciento
en el beneficio, que situaron en 4.047 millones, frente a los 3.581 millones contabilizados
un año antes, gracias a las menores dotaciones y la marcha del negocio en España.
Sin embargo, su resultado estuvo muy condicionado por las enajenaciones realizadas
por los dos grandes en 2002 en empresas como Vallehermoso,
Dragados o Metrovacesa,
que originaron un descenso del 38,5 por ciento en la partida de dividendos y ocasionaron
caídas en todos los márgenes de su cuenta.
Así, el financiero se redujo un 5,7 por ciento, el ordinario un 0,7 y el de explotación
otro 0,7 por ciento, a pesar de que los costes cayeron un 0,7 por ciento.
En la mejora del beneficio fue decisiva el descenso del 53,3 por ciento en la
partida total de dotaciones y resultados extraordinarios, que compensó los menores
ingresos por dividendos.
Por lo que respecta al negocio, el crédito sobre clientes aumentó un 9,7 por ciento
y ascendió a 369.382 millones de euros, mientras que los depósitos de ahorro de
clientes alcanzaron los 286.540 millones, con un incremento del 3,6 por ciento.