El principal obstáculo a la implantación de los criterios de responsabilidad social
corporativa en España es la presión de los mercados financieros a corto plazo,
según explicó el director del Instituto Persona, Empresa y Sociedad, José María
Lozano, al exponer los resultados de una encuesta realizada a empresarios de la
Unión Europea, que está pendiente de publicación.
Durante su intervención en el marco de la jornada sobre 'Fondos de Inversión:
Nuevos productos y gestión alternativa', organizada en Madrid por 'El Nuevo Lunes'
y SCH, el profesor Lozano adelantó que de los resultados
de esta encuesta se deduce que los empresarios consideran que la gestión ética
de la empresa es un valor a largo plazo, pero no se muestran convencidos de que
lo sea a medio plazo.
"El mayor impedimento a la responsabilidad social corporativa es la presión de
los mercados financieros a corto plazo", indicó, señalando que en todo caso el
cambio de percepción entre los empresarios durante los dos últimos años --tras
escándalos como el de Enron en Estados Unidos-- ha sido "espectacular".
"Hace apenas dos años encontrar información sobre estas cuestiones era un trabajo
titánico", señaló.
De todas formas, en su opinión, "la información sigue siendo insatisfactoria",
y en el caso de España se pone de manifiesto un claro problema de definición en
conceptos como el de las inversiones éticas, que no deben confundirse con los
fondos solidarios que destinan parte de sus ganancias a ONG.
De la misma forma, indicó, no debe confundirse entre responsabilidad y acción
social corporativa, "porque una empresa puede ser socialmente responsable sin
dar ni un euro para buenas causas".
El profesor Lozano apuntó que actualmente el debate empresarial está muy polarizado,
entre quienes opinan que el comportamiento ético debe ser voluntario y quienes
defienden la regulación legal de la materia, pero que la mayoría parece coincidir
en la necesidad de que estos programas estén verificados y garantizados por "una
tercera parte creíble".
En todo caso, indicó, la responsabilidad social corporativa "está más allá de
la ley".
El directo general del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Juan Iranzo, se
mostró en disconformidad con este último punto, afirmando que las normas de gestión
ética no deben elaborarlas las empresas y que el papel de estas en la sociedad
es muy simple: "producir con efectividad bienes y servicios, en competencia y
cumpliendo las leyes". El resto es voluntario, añadió.
En su opinión, el problema es que "aún no se sabe muy bien" cuál es el contenido
exacto de la responsabilidad social corporativa.
Es más, apuntó, a veces los efectos de estas iniciativas son contraproducentes:
"la alternativa a no invertir en empresas que contratan a niños puede ser dramática
porque esos niños corren el peligro de quedar excluidos automáticamente de la
sociedad" si no aprenden un oficio desde muy pronto.
En esta misma línea, opinó que "la protección del Medio Ambiente no puede limitar
las necesidades de desarrollo de algunas zonas".
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