Los 34 grupos bancarios que operan en España consiguieron en el primer semestre
del año dejar atrás los descensos de resultados registrados en los cuatro trimestres
precedentes y presentar un incremento del 0,70 por ciento en su beneficio neto
consolidado, hasta 3221 millones de euros, gracias al negocio tradicional.
Según la Asociación Española de Banca (AEB), la "evolución positiva" del negocio
entre abril y junio "produjo un cambio de tendencia en todos los márgenes, que
superaron los niveles del primer trimestre", a pesar de que continuó el impacto
de las caídas de las cotizaciones de las divisas latinoamericanas respecto al
euro.
La depreciación de las monedas ha sido la principal causante de la evolución negativa
de los beneficios desde marzo de 2002, provocando descensos del 5,8 por ciento,
6 por ciento, 12,1 y 6,3 por ciento sucesivamente en los cuatro últimos trimestres,
al lastrar las ganancias de los dos mayores bancos, que representan el 75 por
ciento del resultado del sector.
Buena parte de la mejora registrada hasta junio se produjo precisamente por la
capacidad de Santander Central Hispano y BBVA
de equilibrar las cuentas con el impulso del negocio tradicional, especialmente
en España.
El beneficio del banco que preside Emilio Botín aumentó un 8,04 por ciento y ascendió
a 1.292,7 millones de euros, mientras que BBVA lo
elevó un 0,1 por ciento, hasta 1.167 millones.
En las cuentas consolidadas del sector fue clave la reducción en un 66,8 por ciento
de los quebrantos extraordinarios y del 7,7 por ciento en las amortizaciones y
provisiones para insolvencias, puesto que permitieron elevar un 0,3 por ciento
el beneficio bruto a pesar de que todos los márgenes presentan descensos.
DESCENSO EN LOS MARGENES.
El margen de intermediación --diferencia entre el coste de retribuir los ahorros
de clientes y la rentabilidad obtenida por la financiación concedida-- se redujo
un 16,2 por ciento, desde 11.665 hasta 9.770 millones de euros, afectado por la
disminución que originó en el volumen de negocio la depreciación de las monedas
latinoamericanas y del dólar respecto al euro.
El margen acusa un descenso del 2,4 por ciento en el balance medio de los grupos
consolidados por las divisas y un estrechamiento además en 40 centésimas, porque
la caída de los tipos minoró en 1,3 puntos la rentabilidad de los activos, lo
que supera los 0,89 puntos en que se abarataron los costes financieros.
Por su parte, el margen ordinario cayó un 11,1 por ciento y se situó en 15.474
millones, después de que el ingreso por comisiones descendiese un 9,6 por ciento,
hasta 4.594 millones, y a pesar de que el resultado por operaciones financieras
aumentó un 69,8 por ciento y alcanzó los 1.110 millones de euros.
Los gastos de explotación fueron inferiores en un 14,2 por ciento a los de un
año antes y se llevaron 8.480 millones, "influidos por la reestructuración de
las plantillas y la red de oficinas llevada a cabo por los dos principales grupos
bancarios", según la AEB.
La contención de costes permitió situar el ratio de eficiencia --parte de los
ingresos ordinarios que consumen los costes-- en el 48,5 por ciento, con una mejora
de 1,2 puntos, aunque el margen de explotación se redujo un 6,9 por ciento, hasta
6.994 millones.
Los resultados de las sociedades participadas y los de las operaciones de grupo
se elevaron a 1.313 millones, 112 millones más de los contabilizados en 2002.
Esta partida no tuvo apenas impacto en el beneficio, dado que los bancos destinaron
las plusvalías realizadas con desinversiones a amortizar anticipadamente fondo
de comercio. La cifra total amortizada fue de 1.331 millones, 669 millones más
que un año antes.
LA MOROSIDAD, EN MÍNIMOS.
Los fondos de provisión para insolvencias se dotaron con 2.136 millones, un 7,7
por ciento menos que en igual periodo del ejercicio anterior, lo que "pone de
manifiesto el mantenimiento de la morosidad en niveles mínimos", según la AEB.
La patronal de banca resalta además que "los niveles de resultados, solvencia
y eficiencia de los grupos bancarios españoles se comparan favorablemente con
los de los principales bancos europeos".
ENTIDADES MATRICES.
Las cuentas de las entidades matrices arrojaron un incremento del 14,4 por ciento
en el beneficio, que situaron en 2.823 millones frente a los 2.467 millones contabilizados
en el primer semestre de 2002.
En la mejora fue decisiva el aumento del 150,2 por ciento en las operaciones financieras,
que aportaron 582.000 euros; el recorte del 0,7 por ciento en los gastos de explotación,
un descenso del 76,6 por ciento en el saneamiento de inmovilizaciones financieras,
y que los bancos no tuvieran que realizar dotación alguna al fondo de riesgos
generales, que el año pasado le consumió 117.000 euros.
Por lo que respecta al negocio, el crédito sobre clientes aumentó un 8,5 por ciento
y ascendió a 359.908 millones de euros, mientras que los débitos a clientes alcanzaron
los 286.080 millones, con un incremento del 1,2 por ciento.
|