La supresión del 'peaje fiscal' en los fondos de inversión contribuyó en enero
a que la movililidad de recursos en estos instrumentos de ahorro colectivo aumentase
un 50 por ciento, informó el presidente de Inverco, Mariano Rabadán.
La cifra de suscripciones y reembolsos alcanzó los 17.000 millones de euros, un
50 por ciento superior a los 11.000 millones movilizados en enero del año pasado
y casi un 31 por ciento por encima de los 13.000 millones del pasado mes de diciembre,
indicó Rabadán al término de su intervención en el 'Encuentro 2003 del sector
financiero' organizado por 'El Foro de la Nueva Economía' de The Wall Street Journal
Europe.
El presidente de Inverco precisó que "buena parte del volumen" que entra y sale
de los fondos se produce dentro de la propia gestora y no responde a trasvases
de ahorros a instrumentos de otras entidades favorecido con la exención fiscal
en el cambio de fondo que entró en vigor el pasado 1 de enero con la reforma de
la ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
No obstante, se declaró "contento" porque la reforma fiscal "está funcionando"
y "lo hará mejor" cuando los traspasos se consoliden.
En el mismo foro, el director general de Tributos del Ministerio de Hacienda,
Miguel Angel Sánchez, estimó que la posibilidad de pasar de un fondo a otro sin
coste fiscal justificaría en enero el 70 por ciento del aumento de la movilización
de dichos ahorros.
En opinión del responsable de tributos, estas cifras denotan que la reforma fiscal
recién estrenada "ya está teniendo efectos en ese dinamismo del ahorro" al tiempo
que permitirá a las gestoras ofrecer comisiones menores, redundará en un incremento
de la eficiencia y en una mayor rentabilidad para los ahorradores.
OPTIMISTA PARA 2003.
Durante su intervención en el 'Foro de la Nueva Economía', el presidente de Inverco
se declaró por otra parte "optimista" sobre la evolución de los fondos en 2003
"siempre que no se tuerzan las cosas y no nos enquistemos en un conflicto bélico
que pueda tener graves consecuencias".
Inverco espera que la reactivación de la economía, la comercialización de nuevos
productos y la mejora de la fiscalidad permita alcanzar este año una rentabilidad
media a los fondos de pensiones e inversión del 5 por ciento, con un aumento del
15 por ciento en la renta variable, entre un 3 y 5 por ciento de rentabilidad
en los productos garantizados, un 2-3 por ciento en los monetarios y de renta
fija a corto plazo, y hasta el 6 por ciento en los de largo plazo.
No obstante, Rabadán admitió que el contexto actual de los mercados "sigue siendo
pesado" y esta situación podría prolongarse "algunas semanas o meses dependiendo
de cómo se enfoque la situación geopolítica".
Si el conflicto no tiene lugar o se resuelve "de manera rápida, limpia y sin consecuencias
para la sociedad civil", los mercados asistirán entonces a una recuperación de
la mano de la propia reactivación de la economía, según la patronal del sector.
Al realizar balance del año 2002, el presidente de Inverco aseguró que el sector
ha demostrado su fortaleza, porque en vez de haber sufrido una "enorme erosión
de los activos y huida de ahorradores" a raíz del desplome bursátil, ha mantenido
el patrimonio y los partícipes y sólo se ha resentido en las rentabilidades.
"Ha sido una prueba de fuego que se ha superado con éxito", manifestó.
En concreto, el volumen de los activos con que cuentan los fondos en todo el mundo
"sólo" sufrieron un recorte del 5 por ciento a pesar de difícil la coyuntura bursátil
y de que encadenaba su tercer año de caídas, algo insólito desde 1949, explicó.
Rabadán subrayó que además los flujos de suscripciones y reembolsos "sorprendentemente
han sido positivos", mientras que "no se ha reducido el número de actores", en
alusión a los inversores.
Junto a la caída de las rentabilidades, refirió que la "difícil" situación de
los mercados produjo una modificación "sustancial de las carteras" desde posiciones
elevadas en renta variable hacia inversiones más conservadoras.
En este sentido, Rabadán consideró que la elevada concentración de las carteras
en renta variable ha demostrado ser "errónea" en el largo plazo y recomendó "mantener
un mayor equilibrio" en las inversiones, especialmente en los planes de pensiones.
Según sus cifras, el derrumbe de los mercados obligará a las empresas a poner
hasta 120.000 millones de dólares en todo el mundo en los próximos meses o años
para compensar el recorte sufrido en los planes de pensiones en los que se garantiza
al trabajador la percepción de una cantidad a la jubilación.
En España precisó que este impacto es pequeño por la baja presencia de planes
de prestación definida, frente a los de aportación definida en los que no se plantean
estos problemas.