¿ESTÁ LA BOLSA CARA O BARATA?
Europa Press el 19 de Abril de 2002, 11:45.
El pasado mes de octubre escribimos un
artículo hablando
del "Earnings Yield Gap" como herramienta para valorar si la bolsa cotiza cara
o barata, o lo que es lo mismo comentando un método para tratar de fijar una valoración
"justa" de la bolsa y calcular "precios objetivos" para por ejemplo el Ibex35.
La idea era
comparar la rentabilidad que ofrece la
renta fija con la que cabe esperar de las empresas cotizadas en bolsa de acuerdo
con los beneficios que generan: en la medida en que una de las dos alternativas
ofrezca una mayor rentabilidad, podemos tender a pensar que se encuentra infravalorada
y que su cotización debe subir (o bien que la otra está sobrevalorada y debe caer).
Entonces comentábamos cómo, obviamente, este método no es ninguna panacea y distintas
visiones de la comparación entre bolsa y renta fija pueden resultar en valoraciones
completamente distintas; por ejemplo, teniendo en cuenta las tres visiones que
comentábamos entonces y con datos actualizados a día de hoy, los resultados serían
los siguientes:
Visión Optimista
La "
visión optimista" de que hablábamos entonces considera
que la renta fija a largo plazo debe ofrecer una rentabilidad superior en un 1,5%
a la que representan los beneficios empresariales sobre las cotizaciones de las
acciones.
Teniendo en cuenta que actualmente los analistas esperan un beneficio medido en
términos de puntos del Ibex para 2002 de 436,6 (es decir, que los beneficios de
las empresas del Ibex 35 representan un 5,19% de sus cotizaciones), y aplicando
los cálculos comentados entonces,
el objetivo para el Ibex 35 sería de 11.340
puntos (cerca de un 35% por encima de los niveles actuales).
Visión de Alan Greenspan
En los términos en que comentamos en nuestro primer artículo la
visión
de Alan Greenspan (inventada para tratar de detectar "burbujas especulativas")
el cálculo del
valor razonable del Ibex 35 quedaría en los 8.160 puntos,
que es el resultado de dividir el BPA del Ibex 35 (436,6) entre la rentabilidad
del bono a 10 años (aproximadamente 5,35%).
Sin embargo en aquel artículo comentábamos que Greenspan se basa en estimaciones
de EBITDA (beneficio sin tener en cuenta gastos como los intereses o los impuestos),
cifra que normalmente es muy superior a la de "beneficio por acción"; como nosotros
no contamos con estimaciones de EBITDA, estábamos infravalorando en nuestro cálculo
la valoración del Ibex 35 según este método.
Para hacerse una idea podemos fijarnos en el hecho de que por ejemplo en 2001
el EBITDA del conjunto de las empresas cotizadas en la bolsa española era de aproximadamente
2,6 veces el beneficio neto de estas mismas empresas. Si extrapoláramos esta proporción
a futuro podríamos decir que el EBITDA esperable para 2002 del Ibex sería de 1.135
puntos (2,6*436,6), y con ello la visión de Greenspan nos dejaría un
espectacular
precio objetivo para el Ibex de 21.217 puntos (es decir, un potencial al alza
de la bolsa española del 150%).
Visión de Ed Yardeni
Con la visión que comentamos en el artículo de Octubre de
Ed
Yardeni, no calculábamos un potencial para el Ibex 35. En su lugar llegábamos
a una estimación de, dadas las cotizaciones actuales, cuánto está esperando el
mercado que crezcan a futuro los beneficios empresariales. Con los datos de hoy
podríamos fijar este porcentaje en el 1,58%.
La cifra refleja un mayor optimismo inversor que el que existía entonces, aunque
también es cierto que parimos de una cifra estimada de beneficios inferior a la
de entonces (las previsiones se ha hecho más realistas).
¿Qué conclusiones podemos sacar de estos cálculos?
Una primera conclusión evidente sería que este tipo de métodos permiten jugar
mucho con los números y que con ello
no dejan llegar a afirmaciones contundentes.
De hecho en definitiva cualquier conclusión depende fundamentalmente de en cuánto
estimemos la "prima de riesgo del mercado", que no es otra cosa que la diferencia
que esperemos a futuro entre la rentabilidad de la bolsa y de la renta fija.
Y aunque el tema de la prima de riego es objeto de innumerables discusiones entre
los expertos, un aspecto más o menos consensuado es que
cada persona tiene
su propia prima de riesgo (dependiendo de sus circunstancias y carácter demandará
a la inversión en bolsa una mayor o menor rentabilidad en comparación con la inversión
sin riesgo). En definitiva para evaluar si la bolsa está cara o barata un inversor
debería cuantificar su propia prima de riesgo.
En este sentido puede ser interesante recordar las
puntualizaciones
que hacíamos en nuestro primer artículo sobre la utilización del bono a 10
años como rentabilidad esperada en la renta fija y el hecho de que la inversión
en bolsa ofrece protección contra la inflación. Sin tener en cuenta estas puntualizaciones
sería razonable pensar que la prima negativa del 1,5% que asumimos en la "visión
optimista" está totalmente fuera de lugar, pero si observamos los cálculos desde
otro punto de vista quizá no lo veamos de la misma manera.
Por ejemplo, intentemos utilizar para nuestra comparación "bolsa - renta
fija" un verdadero tipo de interés sin riesgo: en España (o la Zona Euro)
podríamos hablar del tipo oficial del B.C.E. (que por ser un tipo a muy corto
plazo tiene un riesgo prácticamente despreciable), que hoy se sitúa en el 3,25%.
Tengamos en cuenta además que la inflación "objetivo" en Europa es del 2%, con
lo que el tipo de interés real que obtendríamos sería del 1,25%.
Ahora estimemos cuánto de más le pedimos a la inversión en bolsa para compensarnos
por el mayor riesgo asumido frente a la alternativa de obtener una rentabilidad
segura del 1,25%. Suponiendo por ejemplo que un 3% nos parece razonable, el método
del Earnings Yield Gap nos daría un objetivo para el Ibex 35 de 10.272 puntos
(436,6 / 0,0425). En la visión optimista que comentamos anteriormente, estaríamos
asumiendo una prima de riesgo positiva del 2,6%, una cifra que parece menos chocante
que la prima de riesgo negativa del 1,5% si hablamos de comparación con la renta
fija a largo plazo.
Con todos estos razonamientos extraer la conclusión de que la bolsa ofrece un
tremendo potencial alcista es asumible pero obviamente muy subjetiva; quizá lo
que sí parece más claro, siguiendo la visión que de esos métodos utiliza Greenspan,
es que
actualmente la bolsa española no se encuentra en una burbuja especulativa,
una aparente perogrullada que resulta importante a la hora de pensar en tomar
una posición de inversión a largo plazo
Además, si esta modesta conclusión nos parece de poca utilidad, también podemos
plantearnos el modelo no para identificar niveles objetivos de una bolsa sino
para comparar, por ejemplo,
la situación de distintas bolsas mundiales. Sin
llegar a saber cual de ellas se encuentra infravalorada o sobrevalorada, podemos
concluir
cuáles cotizan relativamente más baratas o cuáles presentan
mayor potencial alcista.
En concreto nosotros hemos realizado los cálculos para varios índices europeos
y americanos, y en la siguiente tabla presentamos los datos de rentabilidad del
bono a 10 años en cada uno y beneficio por acción (en términos de puntos
de cada índice) estimado para 2002; cada índice aparece ordenado según
la infravaloración que presenta con estos datos (la bolsa más atractiva sería
ahora mismo la inglesa, la menos interesante la alemana):
| País |
Índice |
Rentabilidad Bono 10
años |
BPA 2002 |
| Reino Unido |
Ftse
100 |
5,24% |
296,7 |
| Francia |
CAC
40 |
5,26% |
245,5 |
| España |
Ibex
35 |
5,35% |
436,6 |
| EE.UU. |
S&P
500 |
5,19% |
52,6 |
| Italia |
MIB 30 |
5,44% |
1.609,2 |
| EE.UU. |
Dow
Jones |
5,19% |
453,7 |
| Alemania |
DAX |
5,20% |
204,2 |
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