PROTECCIÓN DEL INVERSOR Y CHIRINGUITOS FINANCIEROS
Europa Press el 13 de Marzo de 2002, 17:44.
Los optimistas suelen decir que todo tiene su lado positivo, una opinión que podría
ilustrarse en el ámbito financiero con el famoso "Caso Gescartera": además de
sus evidentes consecuencias funestas, el escándalo ha servido por ejemplo para
acelerar la instauración del "Fondo de Garantía de Inversiones" del que hablamos
en un
artículo precedente.
Pero otra consecuencia del caso, que de momento ha dado menos que hablar, ha sido
la renovación del equipo directivo de la CNMV, la institución que vela por la
"limpieza del juego" en los mercados financieros españoles y que desde su llegada
parece estar apostando por reafirmar su tarea de "defensa de los inversores".
De hecho, el pasado 11 de Marzo se anunciaba la creación de una
división
especializada en este menester.
El nuevo "sesgo" se ha notado poco de momento, aunque una de las novedades interesantes
ha sido la de que el organismo ha empezado a mostrar en su web las advertencias
sobre "chiringuitos financieros" emitidas por sus homólogos internacionales; desconocemos
si habrá tenido algo que ver, pero curiosamente la medida había sido
propuesta
el pasado mes de Octubre en nuestro foro por Wodehouse.
De momento la CNMV ha publicado cinco avisos emitidos por organismos extranjeros
(de Irlanda, Bélgica y Luxemburgo) en los que se cita a tres supuestos chiringuitos
con oficinas en España: Cranley & Associates S.L., Morgan Paris & Company y Clearing
Services. Las tres se suman a la ya tradicional lista de "chiringuitos" denunciados
por la propia CNMV en su web (actualmente dieciocho).
Los "chiringuitos financieros" son, según la definición de la propia CNMV, empresas
que ofrecen servicios de inversión actuando en los límites de la legalidad o fuera
de ella, y que no están registrados en la CNMV ni en el Banco de España; según
esta definición por ejemplo Gescartera no era un chiringuito, porque estaba registrada
en la CNMV.
Además obviamente se pueden prestar servicios financieros, como los que da por
ejemplo cualquier web financiera, sin estar registrado en la CNMV; a este respecto
lo que la ley prohíbe básicamente es el servicio concreto de captación de ahorro
a las empresas no registradas: no es ilegal emitir recomendaciones de inversión
o incluso gestionar indirectamente los ahorros de otros, pero sí captar directamente
el ahorro para invertirlo.
Eso es precisamente lo que hacen los chiringuitos financieros, que además en la
mayoría de los casos no llegan a invertir el dinero captado sino que directamente
se lo quedan. Y la forma más directa de evitarlos es comprobar que la entidad
que nos ofrece un servicio está registrada en la CNMV (como Sociedad o Agencia
de valores, Gestora de Cartera o Empresa de Servicios de Inversión Extranjera)
o en el Banco de España (como entidad financiera nacional o extranjera, en general
bancos y cajas). Con ello no evitamos caer en casos como los de Gescartera, pero
al menos tenemos una primera garantía y contamos con la protección del
Fondo
de Garantía de Inversiones.
Para obtener una mayor seguridad también es bueno conocer algunas de las actitudes
más comunes entre los chiringuitos financieros detectados históricamente, aunque
en muchos casos se trata de actitudes que de un modo u otro muestran a menudo
también entidades "legales": por ejemplo, la CNMV ha hecho recientemente una advertencia
concreta sobre el "telemarketing" (la venta de servicios financieros por teléfono)
porque al parecer esta actividad últimamente ha sido realizada por varios "chiringuitos",
aunque también por entidades perfectamente legales.
Con todo podemos citar, entre los
aspectos comunes a muchos chiringuitos, los
siguientes:
· Contactan con los clientes a través de cualquier medio (teléfono, correo, Internet,
publicidad en medios de comunicación...). Tampoco la recomendación de una persona
de confianza es suficiente garantía: una táctica utilizada es la de entregar jugosos
beneficios a un cliente, sabiendo que a través de la difusión "boca a boca" puede
captar nuevos clientes (que ya no tendrán ganancias).
· Prometen grandes beneficios, muchas veces hablando de "bajo riesgo", y expresando
la urgencia de tomar la decisión para no dejar escapar la oportunidad. Utilizan
tácticas de presión como cuestionar la inteligencia del que rechaza la oferta
o apelar a su confianza. También suelen hablar de oportunidad de inversión para
el dinero negro, garantizando "opacidad fiscal".
· En la mayoría de los casos se rodean de ciertos lujos para dar una apariencia
respetable, tienden a referirse a sofisticados productos financieros en el extranjero
y utilizan términos técnicos de difícil comprensión que dan idea de sus muchos
conocimientos (en un artículo anterior mostrábamos una
herramienta
para conseguir una verborrea de este estilo).
Más información en la
web de la CNMV