La semana bursátil ha pasado relativamente desapercibida en los mercados internacionales:
pocos cambios en los índices, noticias mixtas en cuanto
a resultados empresariales (esta vez destacamos las noticias positivas del gigante
Oracle), más de lo mismo en lo económico
(en EE.UU. parece que bajarán los tipos de interés, en Europa tendremos que esperar).
En cambio en España el saldo es claramente negativo, y ello tiene esta vez un
claro culpable: la situación en Latinoamérica. Las últimas
medidas económicas adoptadas en Argentina han avivado las expectativas de
que el país se vea obligado a devaluar su divisa (el Peso), algo que además podría
arrastrar a su socio Brasil. Las grandes empresas españolas tienen fuertes intereses
en ambos países (Telefónica, BBVA,
BSCH, Endesa...),
y una fuerte caída del valor de sus divisas supondría un menor valor para los
activos que allí poseen (al traducirse en nuestra moneda local, el Euro).
La gran afectada por este factor ha sido además la mayor empresa de la bolsa española:
Telefónica, que adicionalmente se veía arrastrada por la probable venta de gran
parte de sus acciones por parte de Motorola (asunto muy comentado en nuestro
foro). Todo ello ha servido para que los inversores olvidaran el factor que
ha promovido un buen comportamiento relativo de Telefónica en los últimos meses
de caos para las compañías "tecnológicas": Telefónica cuenta, dentro de su sector,
con una posición financiera envidiable, y por tanto presenta la apuesta más segura
por un negocio de crecimiento cuando parecen arreciar los problemas.
Sobre el tema es interesante señalar dos cosas; por una parte sobre la propia
Telefónica hay que decir que pensando en el largo plazo sigue vigente su envidiable
posición financiera, más que suficiente para capear los problemas que se puedan
derivar del área Latinoamericana y que indudablemente son temporales. Y por otro
lado es conveniente recordar que la apuesta española por los mercados latinoamericanos
es una apuesta de largo plazo, como no puede ser de otra manera: todas las empresas
españolas que han invertido allí cuentan con los frecuentes problemas económicos
de la Zona, pero saben que tarde o temprano Latinoamérica está destinada a convertirse
en una fuerte potencia económica.
Por eso esta misma semana hemos visto como la propia Telefónica y otras empresas
han reforzado su apuesta por países como Argentina (Gas
Natural), Brasil (Telefónica) o México (Telepizza).
Por supuesto es imposible saber si el calvario que ha sufrido la bolsa española
esta semana continuará la que viene (desde el punto de vista del Análisis Técnico
mis compañeros Oscar y Fernando opinan que sí), pero sí parece bastante claro
que estamos viendo precios atractivos para empezar a tomar posiciones... como
piensan muchos analistas, podría estar muy cerca lo peor del camino (si no ha
pasado ya).
Al margen de estos acontecimientos esta semana hay que señalar, como veníamos
augurando desde hace unos meses, que empiezan a verse varios movimientos para
la consolidación empresarial de cara a la cada vez más real existencia de un Mercado
Único Europeo (estos días, por ejemplo, se ha acuñado la
última peseta) . Así estos días hemos visto movimientos como las posibles
entradas de Endesa e Iberdrola
en Italia y Portugal respectivamente, el BSCH en
Italia, Gamesa en Grecia, etc.
Para los próximos días tenemos citas importantes desde el ámbito económico: en
EE.UU. el miércoles sabremos si los tipos de interés bajan una vez más en EE.UU.
(así lo vaticinan los expertos), y en Europa sabremos cómo va la inflación en
Alemania (un dato clave para las futuras decisiones del B.C.E.) y cómo está la
confianza de los empresarios franceses.
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