En su reunión del 8 de junio del 2000, el Banco Central Europeo decidió incrementar
el precio del dinero en 50 puntos básicos, sorprendiendo totalmente a los mercados
que esperaban un alza de solo 25 puntos.
El dato de inflación del mes de Marzo del 2.1% (previsión del BCE: 2%) había
asustado a muchos analistas que veian el repunte inflacionario como una posible
señal de recalentamiento. Estos temores se basaban en la situación de abundancia de
liquidez ratificado por el dato de M3 que se situaba dos puntos por encima de
el objetivo del Banco Central Europeo. La subida de tipos practicada ha contribuido
a frenar la expansión del este agregado monetario.
Pero lo que quiere conseguir Win Diusemberg con esta subida es que el diferencial
de tipos con respecto a Estados Unidos no siga subiendo ya que el trasvase de
fondos hacia la economía norteamericana seria imparable, y la cotización de
la moneda única caería también inexorablemente. Para cuando se produjo la subida
de tipos el euro ya había ascendido 0.94 euros por dólar pero el día 8 de junio
se revalorizo hasta niveles de 0.97.
La pregunta que nos hacemos en estos momentos sobre la cotización del euro
es: ¿ Será este un simple rebote o por el contrario nos encontraremos ante el
comienzo de una tendencia alcista a largo plazo?
A primera vista no parece que el repunte del euro sea un mero rebote técnico.
Las causas de esta afirmación están basadas en variables puramente macroeconómicas, las cuales sugieren que el valor del euro
debe ser muy superior. Por tanto,en la cotizacion actual de euro han pesado mucho factores subjetivos. Entre ellos están la falta de cohesión política en Europa
y las rigideces estructurales de sus mercados laborales, intervención pública
en la fijación de precios, etc que acentúan la percepción de que los diferenciales de capacidad de crecimiento continuado
entre las economías europeas y norteamericana iban a seguir aumentando.
Los últimos datos publicados en EE.UU. sugieren lo contrario ya que por fin
se empieza a palpar la desaceleración del gigante norteamericano, justo en el
momento en que la OCDE ha revisado al alza las previsiones de crecimiento de
la zona Euro.
¿Se puede concluir que por fin ha llegado una fase de recuperación sostenida
del euro? La historia nos demuestra que el enfriamiento de la economía norteamericana
va a incidir en la fortaleza de su divisa. La tendencia en principio debería
dirigirse hacia las valoraciones fundamentales, que como mínimo dan un valor
de 1,10 o incluso 1,20 euros por dólar.