La penúltima semana de Julio
termina sin grandes variaciones en la mayoría de los principales índices
internacionales, destacando en positivo el comportamiento del Dax alemán
(beneficiado por la recientemente aprobada reforma fiscal, que reduce el impuesto
de sociedades y puede propiciar nuevos movimientos corporativos). El Ibex 35,
que cerraba la semana anterior por encima de los 11.000 puntos, se queda esta
vez por debajo de esta barrera psicológica.
Varias han sido las claves que explican el comportamiento bursátil de estas
cinco sesiones, la mayoría de ellas en el terreno macroeconómico.
Así hemos conocido datos de inflación a ambos lados del Atlántico,
así como el índice IFO alemán (confianza empresarial), balanza
comercial americana y nuevo discurso del presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan.
El martes se publicaba el I.P.C. norteamericano del mes de Junio, cuyo registro
mostraba un crecimento interanual de los precios del 3.7%, cifra dos décimas
superior a lo esperado por el consenso del mercado. Nuevamente los precios energéticos
se llevaban la palma en las subidas, con un crecimiento interanual de más
del 20%. El dato reafirmaba las expectativas de los analistas sobre una probable
subida de tipos por parte de la Fed en su próxima reunión del 22
de Agosto y era recibido con caídas generalizadas en las bolsas internacionales.
Ese mismo día conocíamos también los datos de inflación
de la Eurozona, que mostraban un crecimiento interanual de precios del 2.4%, el
máximo registro de los últimos cuatro años; el dato es especialmente
preocupante por cuanto sitúa el I.P.C. significativamente por encima del
objetivo del B.C.E. (2%), cifra superada por todos los países de la zona
Euro con excepción de Francia. Así Beta Capital insiste en sus previsiones
de una nueva subida de tipos en Europa de al menos 25 puntos básicos antes
del final de este trimestre, en línea con las sugerencias realizadas también
esta semana por el Fondo Monetario Internacional.
El miércoles conocíamos el índice IFO alemán de junio,
que marcaba un registro de 100.4 frente a 102.1 esperado por el consenso, dato
que soprendía a los mercados por cuanto puede dar lugar a dudas sobre la
fortaleza de la economía germana, y empujaba a la baja a la cotización
del Euro frente al Dólar. Con todo los analistas alemanes hablan de una
cierta distorsión en la medición de este índice durante los
meses de verano; en Beta Capital consideran que este registro no invalida su confianza
en un creciente dinamismo de la economía germana, y desde Banesto Bolsa
piensan que el mal dato obedece a una ligera corrección de los repuntes
anteriores y sigue dejando la confianza empresarial en niveles máximos.
El mismo día se publicaban los datos de la balanza comercial norteamericana,
que registraba de nuevo un déficit récord aumentando las probabilidades
de endurecimiento monetario en EE.UU. Pese a esta batería de datos con
sesgo inflacionista, el esperado discurso de Alan Greenspan tuvo un tono más tendente al optimismo económico de lo que cabía esperar, sorprendiendo
a unos mercados que reaccionaban al alza, aunque sin demasiados triunfalismos.
En la bolsa española la tónica general de la semana ha sido la apatía,
con un saldo semanal moderadamente negativo. Entre los pocos "movedores"
del mercado han estado una vez más Telefónica y sus filiales. La
continuación de las especulaciones sobre el posible abandono de Villalonga
y las consecuencias de ello extraídas por buena parte del mercado (se habla
de que ello podría anular la fusión Terra - Lycos) han beneficiado
especialmente a la filial de Internet. También hay que destacar las publicaciones
de resultados de empresas del sector financiero, con un balance positivo para
el Popular y Mapfre y negativo en el caso de Bankinter.
Para la última semana de Julio nos esperan importantes datos económicos
desde EE.UU. (a destacar la confianza de los consumidores, el índice de
costes laborales y los datos de P.I.B.). Por otro lado, en España empezaremos
a conocer los resultados trimestrales de las compañías eléctricas.
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