PUNTUALIZACIONES Y PROBLEMAS: JUGANDO CON LAS CIFRAS.
Europa Press el 13 de Noviembre de 2001, 12:12.
El
método propuesto para valorar empresas tiene indudablemente
numerosas pegas. Entre otras la más evidente es que no lo podemos aplicar a acciones
que no pagan dividendos (como es el caso de Telefónica), pero también hay problemas
en los cálculos de la tasa de descuento y la de crecimiento:
En la
tasa de descuento (k), al margen de la dificultad
en calcular la Prima de Riesgo del Mercado, hay importantes incertidumbres que
conciernen a la "Beta"... nosotros la calculamos observando cómo se ha comportado
históricamente cada acción en relación con el mercado, pero este comportamiento
varía en función del período que utilicemos.
Por ejemplo, posiblemente en un momento en que la bolsa espere una fuerte recuperación
económica las empresas cíclicas se comportarán mejor que las demás; con ello podríamos
decir que este tipo de empresas tendrían una Beta superior a 1 (su cotización
subiría más que el conjunto del mercado).
Pero tras esa recuperación inicial posiblemente los valores cíclicos pierdan su
pujanza en favor de otros y se comporten con ello algo peor que el conjunto del
mercado: tendrían con ello una Beta inferior a 1. Si calculamos la Beta utilizando
los datos de varios años (y con ello varios "ciclos económicos") el resultado
para este tipo de empresas podría dar cualquier cosa...
Lo ideal sería estimar nosotros mismos qué tipo de relación puede haber a futuro
entre la cotización de nuestra acción y la del conjunto del mercado, algo complicado
pero asumible; la alternativa es utilizar las Betas observadas en el pasado, debiendo
también tomar la decisión de si utilizamos períodos cortos o largos.
Si por ejemplo pensamos que el comportamiento de una constructora respecto al
Ibex 35 durante el último año se va a mantener a corto plazo, podemos dar por
válida la Beta "a un año". Si no lo tenemos claro o nuestro horizonte de inversión
es a largo plazo, podemos dar por buena la Beta calculada con datos de varios
años.
Para quien quiera calcular por sí mismo la Beta de una acción, una manera fácil
de hacerlo es utilizando la hoja de cálculo Excel: aplicando la fórmula "Pendiente"
(dentro de las fórmulas estadísticas) a las rentabilidades diarias de la acción
(variable "Y") y del índice que utilicemos como referencia (el Ibex 35, el de
la Bolsa de Madrid, sería la variable "X") obtenemos una estimación de la Beta.
La
tasa de crecimiento (g) la calculamos basándonos
en la Rentabilidad de los Fondos Propios de cada empresa (ROE). Pero pensemos
por ejemplo en el caso de una constructora metida en el negocio de las telecomunicaciones
(como es el caso de la mayoría de las constructoras cotizadas españolas)...
Esta parte de su negocio actualmente sólo aporta pérdidas a la empresa y lo seguirá
haciendo durante los próximos 3 años, para a partir de entonces comenzar a aportar
beneficios... Al calcular el ROE en base al beneficio actual (o el pasado) estamos
prescindiendo totalmente de este nuevo negocio, y es más, si hoy aporta pérdidas
estamos "infravalorando" el ROE, ya que el negocio constructor en sí aporta una
rentabilidad mayor a la total (puesto que las telecomunicaciones disminuyen el
beneficio actual).
Ello nos obliga a entrar en el juego de las previsiones sobre cuál será el ROE
de la empresa en el futuro, un juego en el que todos somos miopes y en el que
las únicas gafas de las que disponemos están en el estudio de la información sobre
la empresa, el sector, etc... para una sólo persona la tarea es ingente, salvo
que nos centremos en unas pocas empresas en las que estemos barajando la posibilidad
de invertir.
En la medida en que uno disponga del tiempo y las ganas suficientes pienso que
es recomendable hacer este tipo de estudios, aunque sólo sea como un experimento
para poder fijar uno mismo el precio objetivo de una acción y contarlo en el
foro...
Con todo lo comentado es fácil observar que la valoración de empresas permite
un amplio juego de cifras ante las numerosas incertidumbres que rodean cada variable...
Por eso varios "analistos", contando con la misma información, fijan distintos precios objetivos y recomiendan comprar y vender una misma acción al mismo tiempo,
y por eso es relativamente fácil sostener una recomendación de "Compra" en plena
burbuja financiera.
Pero si somos nosotros mismos quienes hacemos ese juego de cifras al menos sabremos
exactamente a qué estamos jugando y seremos capaces de someter a nuestro propio
juicio en qué medida las valoraciones se nos están yendo de las manos o quedan
dentro de lo razonable, algo que en mi opinión merece la pena.
Para empezar a manejarte puedes encontrar de utilidad la
tabla
de datos de varias acciones del Ibex 35 con Dividendos esperados, Betas, etc.