Últimamente se ha venido hablando mucho del "Modelo de valoración de la Fed",
un sencillo método para tratar de evaluar si la bolsa está cara o barata que fue
bautizado así por Ed Yardeni, economista del Deutsche Bank, y que en definitiva
es otra manera de ver el Earnings Yield Gap.
Su origen está en el dolor de cabeza que venían produciéndole a Alan Greenspan
las fuertes subidas de las bolsas en EE.UU. (especialmente el Nasdaq) durante
los años 90. Greenspan temía lógicamente que el estallido de una supuesta burbuja
especulativa pudiera tener efectos desastrosos sobre la economía americana, donde
casi cada persona tiene metida hasta la camisa en bolsa.
Pero el presidente de la Reserva Federal tenía dos grandes problemas a la hora
de expresar públicamente sus preocupaciones: por una parte el hecho de que la
propia exposición de esta idea pudiera provocar fuertes caídas de la bolsa y por
otra el hecho de que esas ideas son un tanto fuertes para ser expresadas por la
máxima autoridad monetaria sin respaldarlas de una manera sólida... El simple
hecho de que la bolsa suba mucho no implica una sobrevaloración, que de hecho
es prácticamente imposible detectar con criterios científicos.
Por eso Greenspan hablaba casi disimuladamente de sus preocupaciones sobre la
sobrevaloración de la bolsa, hasta que en uno de sus informes dejó entrever ese
modelo de valoración que hoy día se identifica con Alan Greenspan (aunque él nunca
ha ido más allá de dejar entreverlo en sus comentarios).
Curiosamente esa primera aparición del modelo se producía al final de la página
25 del informe (que constaba de 25 páginas), pero ha tenido más repercusión que
la mayoría de los tópicos de Greenspan. Tras su aparición el presidente de la
Fed pareció coger mayor confianza en sí mismo y hablo clara y rotundamente de
burbuja especulativa en la bolsa, y los hechos le dieron finalmente la razón.
El modelo de Greenspan, aplicado a la bolsa española, es el modelo del Earnings
Yield Gap considerando que la prima de riesgo justa es nula (es decir, considerando
que la rentabilidad que ofrece la bolsa debe ser la misma que la que ofrecen los
bonos). Si igualamos el EYG a cero podemos despejar la siguiente y sencillísima
fórmula:
Nivel objetivo del Ibex
35 = BPA del Ibex / Rentabilidad del bono a 10 años
En realidad la similitud con el EYG tiene dos puntualizaciones:
el "Beneficio por acción" del Ibex 35 no es el actual sino el que esperan los
analistas para los próximos doce meses, y además no es una medida del Beneficio
Neto sino del Beneficio Operativo (el famoso EBITDA, beneficio sin tener en cuenta
gastos empresariales como las amortizaciones, los impuestos o los intereses).
En LaBolsa.com no disponemos de previsiones de EBITDA para las 35 empresas del
Ibex, pero si aceptamos como buen sustitutivo la estimación de BPA (hoy barajamos
una de 464,27) podemos establecer como objetivo del Ibex 35 los 8.694 puntos:
Nivel objetivo del Ibex
35 = 464,27 / 5,34% = 8.694
La previsión es menos optimista que la que barajamos con el "método
tradicional" de los analistas pero aún nos dejaría un recorrido de casi el
10%... Tengamos además en cuenta que si utilizáramos, como Greenspan, "Beneficios
Operativos" el nivel objetivo del Ibex sería mayor (el BPA aumentaría si elimináramos
gastos de su cálculo).
Ed Yardeni también utiliza un modelo de valoración,
que para él aporta algunas mejoras respecto al propuesto por la Fed.