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Editorial

TIPOS DE CAMBIO FIJOS, UNA TENTACIÓN PARA LOS ESPECULADORES.

Europa Press el 07 de Septiembre de 2001, 18:16.
Un banco central puede adoptar una política de tipos de cambio fijos o flexibles. A lo largo de la historia hemos sido testigos de intentos por parte de los países del establecimiento de una política de tipos de cambio fijos, en su mayoría fracasados.

La política de tipos de cambio fijos es la garantía del banco central de que la moneda que emite va a tener un valor fijo con respecto a una moneda de referencia, como es el caso del peso argentino referenciado al dólar norteamericano. Un peso argentino vale un dólar norteamericano.

El principal beneficio que emana de la adopción de esta política es el incremento del comercio de este país con los demás debido a que el riesgo cambiario desaparece. Una empresa de otro país puede comprar productos a una empresa de este país con la finalidad de venderlos en su economía doméstica y está segura de que el producto que compra tendrá siempre un precio fijo, no fluctuará por el movimiento del tipo de cambio. El riesgo cambiario del país desaparecerá y por lo tanto atraerá capitales a su economía, siempre y cuando el banco central mantenga esta política y los agentes del mercado su confianza en el banco central.

Los problemas vendrán en el momento en que el mercado tienda a depreciar la moneda de dicho país con respecto a su moneda de referencia. La mayoría de los agentes del mercado venden moneda de este país para comprar otra, con su respectiva pérdida de valor.

Este movimiento especulativo prueba a los bancos centrales sobre su fidelidad a la política establecida. Si el banco central muestra signos de debilidad (porque no interviene para mantener la paridad de su moneda con la de referencia), los agentes especuladores se sumirán a un ataque especulativo donde el banco central no tendrá más remedio que devaluar su moneda.

Pero, ¿cómo se especula? Veamos un ejemplo:

Si los especuladores quieren atacar el peso argentino, primero piden un préstamo en pesos que convierten rápidamente en dólares. Si varios lo realizan al mismo tiempo, la venta masiva de pesos provoca la baja de la tasa de cambio del peso respecto del dólar, que se refuerza en la misma proporción respecto del peso.

Si el Banco Central de Argentina no tiene las suficientes reservas como para hacer frente a estas ventas, el precio del peso caerá sin remedio. Imaginémonos que durante este proceso el peso pierde 10% de su valor. Los especuladores, que ahora tienen dólares, los revenden para comprar nuevamente pesos, cuyo valor ha caído un 10%. Al comprar nuevamente los pesos argentinos deben devolver el préstamo inicial pedido, mas los intereses. Si estos intereses son del 5%, los especuladores habrán ganado un 5% neto (10% - 5% = 5% neto).

Un ejemplo real lo tenemos en el ataque especulativo que provocó George Soros contra la libra esterlina en 1992 por el cual obligó a la moneda inglesa a abandonar el Sistema Monetario Europeo.