TRES MANERAS MENOS CONOCIDAS DE DIVERSIFICAR.
Europa Press el 24 de Agosto de 2001, 16:33.
Diversificando en el tiempo
Es un hecho que la bolsa sube y baja continuamente, es decir, se mueve a "bandazos";
si decidimos invertir todo nuestro dinero en un momento concreto corremos el riesgo
de coger el momento más alto de uno de esos bandazos. Por eso un inversor que
diversifica su inversión comprando distintas acciones pero que no diversifica
en el tiempo sigue expuesto a importantes riesgos.
Para mitigar esos riesgos se puede utilizar una estrategia que los americanos
llaman "Dollar Cost Averaging". Básicamente la idea es que si dispones de 21.000
Euros para invertir en bolsa, no hagas toda la compra a un tiempo: utiliza hoy
7.000 Euros y deja los otros 14.000 en una inversión segura. Al cabo de un mes
(o un trimestre, o un año) invierte otros 7.000 Euros en bolsa, y finalmente invierte
los últimos 7.000.
Utilizando este sistema realmente estamos siguiendo una estrategia del tipo "Comprar
barato y vender caro" (hablábamos de ella en el artículo absurdamente titulado
"¿
Comprar barato y vender caro o comprar caro y vender
barato?").
Diversificando en nuestra riqueza
Esta manera de entender la diversificación se refiere a aspectos de nuestra "vida
económica" que a menudo consideramos ajenos al mundo de las inversiones: se trata
de considerar a qué riesgos estamos expuestos "globalmente" a la hora de decidir
en qué invertir.
Para la mayoría de nosotros nuestros ingresos provienen básicamente del salario
que nos paga nuestra empresa; por eso nuestra riqueza depende en gran medida de
la marcha de esa empresa, y no sería lógico concentrar más riesgos en negocios
similares al de nuestra empresa. Para un trabajador de
Repsol,
por ejemplo, tendría sentido invertir en compañías papeleras (que salen ganando
cuando caen los precios de los combustibles), pero no en otra compañía petrolera.
Otro componente muy habitual de la riqueza de las personas es una vivienda; pues
bien, si eres propietario de un inmueble e inviertes en bolsa en una compañía
inmobiliaria estás añadiendo "exposición" al riesgo del negocio inmobiliario.
A su vez si vives alquilado y estás harto de oír como todo el mundo compró su
casa por cien y hoy la puede vender por doscientos, puedes intentar sacar partido
al mismo negocio
invirtiendo en compañías inmobiliarias
(sin necesidad de pedir un crédito ni volverte loco).
Diversificando en los intermediarios de inversión
Para invertir en bolsa necesitas acudir a un intermediario financiero (un banco,
una sociedad de bolsa, un broker online...). Y desgraciadamente ha habido más
de un ejemplo bochornoso de intermediarios en quiebra o simplemente en fuga, a
pesar de los controles que las autoridades ejercen sobre el gremio.
Si te ves pillado en un caso de este tipo no lo perderás todo (el sistema bancario
cuenta con un fondo de garantía para indemnizaciones, desde hace poco los intermediarios
bursátiles también), pero muy probablemente tampoco recuperarás todo tu dinero.
Por eso no es mala idea cubrirse las espaldas operando a través de más de un intermediario
financiero. Pero si piensas que el dinero que vas a invertir es muy poco como
para andar repartiéndolo entre varios, un buen consejo sería que desconfíes de
quien te prometa hacerte millonario (porque casi con total seguridad está mintiendo).