Aunque las motivaciones que llevan a las empresas a emprender movimientos corporativos
son muy variadas, no cabe duda de que el momento que vivan las cotizaciones es
una de ellas. De algún modo podemos distinguir dos grandes tipos de actitudes
inversoras (extrapolables al inversor individual o a la empresa que planea un
movimiento estratégico)
· El mantenimiento de una visión general de largo plazo, que trata de adoptar
una actitud a lo Humprey Bogart ante las fluctuaciones del mercado a corto
plazo pensando en cuáles serán las consecuencias de su actitud de hoy a varios
años.
· El mantenimiento de una visión a corto plazo, que sólo emprende acciones cuyos
resultados puedan palparse con relativa rapidez; se trata de una actitud muchas
veces obligada por las circunstancias personales, pero también ligada a razones
psicológicas.
Cuando una empresa baraja la posibilidad de un movimiento corporativo lo normal
es que lo haga pensado en el largo plazo; y por ello sería lógico pensar que si
su intención es comprar busque hacerlo al precio más barato posible, por ejemplo
en momentos bajos para la bolsa como el que vivimos hoy... Sin embargo la evidencia
dice que la mayoría de las grandes operaciones empresariales se produce en momentos
de fortaleza económica y de "boom" bursátil.
Las razones de este comportamiento tienen mucho que ver con las mismas razones
psicológicas que mueven a los inversores particulares a entrar en bolsa sólo cuando
ésta sube significativamente; pero las empresas también justifican este comportamiento
por el simple hecho de que esas grandes operaciones requieren de una fuerte financiación
muy difícil de conseguir en tiempos de crisis.
Incluso la cada vez más frecuente moda de pagar las compras de empresas con acciones
propias (sin desembolsar efectivo) es más asequible en tiempos de "boom" bursátil
(en parte por el simple hecho de que estas acciones valen más, en parte porque
el mercado digiere más fácilmente ampliaciones de capital).
Sin embargo hay unas cuantas valientes que aprovechan fuertes caídas en bolsa
como las que estamos viendo en los últimos meses para salir a la caza de gangas;
fundamentalmente se trata de empresas que cuentan con una sólida posición financiera
que les permite afrontar el largo plazo con una relativa tranquilidad, y por ello
pueden jugar a utilizar su fuerza para aprovechar los bajos precios de mercado
de otras empresas.
Al margen de estas consideraciones es interesante señalar que desde hace unos
años se viene esperando un importante proceso de consolidación empresarial en
Europa, derivado de la cada vez mayor existencia real de un Mercado Único: al
enfrentarse a un mercado de cerca de cuatrocientos millones de personas, las empresas
pretenden ganar tamaño para atender esta Demanda, ahorrar costes, defenderse de
la competencia....
Pero, con escasas excepciones, este proceso no termina de dispararse: en buena
medida los distintos gobiernos europeos están poniendo muchas trabas a este tipo
de operaciones por intereses políticos y económicos, y hasta que esta actitud
no se debilite es difícil que se produzca la consolidación. Eso sí, es muy probable
que cuando empiecen los movimientos asistamos a una auténtica guerra corporativa
en distintos sectores.
Entre tanto, y visto el mal momento que viven los mercados financieros y las trabas
a la consolidación europea, los inversores que pretendan invertir en empresas
"opables" no lo tienen excesivamente fácil. Con todo hay algunos casos puntuales
que parecen ofrecer alguna oportunidad interesante; muchos de ellos se han venido
comentando en nuestro foro durante los últimos meses, y como parece importante
dejar claro últimamente, el fenómeno es tan viejo como la propia bolsa: desde
siempre los inversores han tratado de apostar por empresas candidatas a ser objeto
de movimientos corporativos, y en ese proceso se razona y surgen rumores sobre
posibles operaciones... sin que en ello vaya implícito el uso de información privilegiada.
En este artículo comentamos el caso del Banco Popular
y sus filiales cotizadas y algunos otros ejemplos de empresas
que están siendo objeto de rumores sobre posibles movimientos corporativos.
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