LOS DIFERENTES TIPOS DE INVERSORES EN BOLSA
Europa Press el 17 de Mayo de 2001, 11:41.
El fundamentalista
Sus decisiones a la hora de invertir se basarán en el
Análisis
Fundamental, por lo tanto recopilará cuidadosamente estadísticas económicas,
informes sobre las diferentes empresas, interpretará y evaluará diferentes escenarios
y en base a toda esa información establecerá un precio objetivo para el valor.
El mayor problema al que se enfrenta, es que mientras espera que el valor alcance
su precio objetivo, las bases sobre las que fundamentó su análisis pueden cambiar
radicalmente debido a detalles que ni el más avezado de los analistas habría sido
capaz de predecir.
El fundamentalista puede tener un éxito enorme si comprende las limitaciones de
sus métodos, pero en la práctica la mayoría fracasan después de intentar predecir
el movimiento de los valores durante unos años y se dedican a dar explicaciones
a "balón pasado" de lo que ocurrió el día anterior.
El alquimista
Son aquellos que se pasan toda su vida en busca de la fórmula secreta que les
permita de forma sistemática vencer al mercado. El problema suele ser que siempre
piensa que lo ha conseguido.
De esta forma, cuando cree que dispone de un sistema con el que podría obtener
beneficios de manera sistemática, se pone a probarlo en secreto, llevándose
la sorpresa de que casualidades de la vida, en esos días empieza a dejar de funcionar.
Sorprendido empieza a investigar el motivo por el que ha fallado, llegando a la
conclusión de que se debe de combinar con otros indicadores para que funcione
correctamente. Una vez corregido el error, lo pone a prueba nuevamente, viendo
que inexplicablemente le vuelve a fallar, por lo que comienza a incluir nuevos
supuestos o excepciones a la fórmula original. Aún así y a pesar de que durante
los últimos cincuentas años anteriores está demostrado que habría obtenido unos
beneficios extraordinarios, resulta que en el momento actual no hace más que proporcionales
pérdidas.
El principal problema de este tipo de inversor es que nunca acaba de reconocer
que no encuentra la fórmula mágica, por el simple hecho de que ésta no existe.
El técnico
Este inversor basa sus decisiones de inversión en el
Análisis
Técnico, es decir, en el estudio del gráfico de la cotización. De esta
forma el analista técnico piensa que toda la información se encuentra reflejada
en los gráficos y a través de ellos va a ser capaz de predecir no sólo los movimientos
de la próxima semana, sino también los de los próximos años.
Este tipo de inversor puede llegar a ganar mucho dinero si es capaz de identificar
la tendencia del mercado en cada momento y además con muy poco esfuerzo, ya que
el estudio de gráficos no lleva demasiado tiempo. El problema suele ser que gran
parte de los analistas técnicos llegan a una determinada conclusión (hay que comprar
o que vender) basándose en un cúmulo de acontecimientos que poco tienen que ver
con los gráficos y luego intentar dibujar en el gráfico, las líneas que apoyan
la conclusión a la que habían llegado previamente.
El mirapantallas
Es el clásico inversor que se pasa un montón de horas cada día delante de
un ordenador, sin perder de vista la cotización de sus valores. Además de ver
la evolución minuto a minuto de sus valores, se fija en el volumen de operaciones,
en quién compra y quién vende y en cuándo lo hace.
En una época alcista de bolsa puede llegar a ganar mucho dinero, sobre todo en
las operaciones intradía, pero el problema es que al cabo de unos años, el estrés
y los nervios le acaban pasando factura, por lo que termina más quemado que el
palo de un churrero y tiene que parar.
El incrédulo
Después de haber estado siguiendo durante varios años el mercado se ha dado cuenta
que ni el Análisis Técnico, ni el Fundamental, ni siquiera los denominados "expertos"
son capaces de predecir lo que va a hacer el mercado el día de mañana.
Por lo tanto se ha convertido en una especie de agnóstico que rechaza cualquier
método de predicción y piensa que el mercado se mueve de forma aleatoria e imprevisible.
De esta forma o habrá abandonado la idea de invertir en bolsa o lo hará en base
a su propia intuición, pero consciente de que el resultado de la operación dependerá
más de la suerte que de cualquier otro factor.
La verdad es que en ciertos momentos si que da la sensación de que el mercado
se mueve aleatoriamente, pero de ahí a pensar que lo hace siempre va un trecho.
El negociante
A este tipo de inversor nunca le gustaron las matemáticas ni la estadística, ya
que piensa que no valen para nada y menos para ganar dinero. No es un alquimista
ni un incrédulo. Su método consiste en una combinación de espionaje económico-fudamental
y de interpretación de los gráficos.
Si el negociante se conoce a sí mismo y sabe lo que son sus métodos, puede ser
el que más ganancias obtenga dentro del mercado. Si por el contrario, es incapaz
de combinar e interpretar la diferente información de la que dispone, puede terminar
siendo víctima de su propia psicología y puede acabar en la ruina.