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ECONOMÍA ESPAÑOLA REGISTRA CRECIMIENTO INTERANUAL DEL 3,7%

31 de Octubre de 2007, 12:49

La economía española siguió moderando su actividad en el
tercer trimestre del año hasta presentar un crecimiento interanual del
3,7%, tasa tres décimas inferior a la registrada en el segundo trimestre
(4%), según estimaciones del Banco de España, que cifra en el 0,6%
el aumento intertrimestral del PIB, frente al 0,9% del segundo trimestre.



Estos cálculos coinciden con los avanzados por el vicepresidente económico,
Pedro Solbes, que ayer mismo situó entre el 3,7% y el 3,8% el crecimiento
anual del PIB español en el tercer trimestre. El Instituto Nacional de
Estadística (INE) publicará los datos de Contabilidad Nacional referidos
a ese periodo el próximo 21 de noviembre.



Esta desaceleración del PIB, explica el Banco de España en su boletín
económico de octubre, es resultado de la "menor pujanza" de la
demanda nacional, cuya expansión (4,3% en tasa interanual) fue en el tercer
trimestre tres décimas inferior debido a la moderación del consumo
privado y de la inversión en equipo y construcción.



En cuanto al sector exterior, la institución gobernada por Miguel Ángel
Fernández Ordóñez estima que mejoró "ligeramente"
su contribución negativa, pasando a restar ocho décimas al crecimiento
económico, como consecuencia de un comportamiento "relativamente más
dinámico" de las exportaciones frente a las importaciones.



En concreto, señala que las exportaciones crecieron en el entorno del 6%
interanual en el tercer trimestre, gracias a una mejora generalizada de sus componentes,
en tanto que las importaciones se incrementaron ligeramente por encima del 7%,
favorecidas por la apreciación del euro.



RIESGO DE PRESIONES INFLACIONISTAS.



Respecto a la evolución de la inflación, el Banco de España
reconoce que los datos del IPC armonizado publicados ayer muestran un "significativo
deterioro" de la tasa interanual, que se situó en el 3,6%.



En este sentido, advierte de que las subidas del precio del petróleo en
los meses de septiembre y octubre y el riesgo de nuevos aumentos en los precios
de los alimentos pueden incrementar las presiones inflacionistas en lo que queda
de año, "con el riesgo de que los mecanismos de indiciación
vigentes faciliten la propagación de estas alzas de precios, de naturaleza
transitoria, hacia el resto de la economía".



En su boletín, el Banco de España afirma que la "suave desaceleración"
del crecimiento económico afectó a todas las ramas productivas en
el tercer trimestre, aunque más a la construcción y a la energía.
El empleo, por su parte, también refleja "cierta pérdida de
dinamismo" en relación con la primera parte del año.



En este contexto, estima que la productividad aparente del del trabajo "se
ralentizó levemente" entre julio y septiembre, lo que sumando a un
"ligero repunte" de la remuneración por empleado, "habría
supuesto un pequeño repunte de los costes laborales unitarios". No
obstante, precisa que en lo que llevamos de año, los incrementos salariales
y de los costes laborales están siendo inferiores a los de 2006.



ESTABILIDAD PARA LA TASA DE AHORRO DE LOS HOGARES.



Según el Banco de España, la información disponible apunta
a que en el tercer trimestre se mantuvo la "suave pérdida de vigor"
del consumo final de los hogares españoles, que en el segundo trimestre
creció un 3,3% interanual. El avance que ha experimentado el consumo de
las familias en lo transcurrido de año ha estado sostenido por la fortaleza
de la creación de empleo y por la moderación de los precios.



Sin embargo, el menor impulso del gasto y el encarecimiento de la financiación
ha reducido el ritmo de expansión de la deuda de las familias, de forma
que el crecimiento interanual del crédito a los hogares se situó
por debajo del 16% en agosto, tanto por la desaceleración de los préstamos
para vivienda como de los destinados al consumo.



En este punto, el Banco de España prevé que el ritmo de revalorización
"más contenido" tanto de la riqueza inmobiliaria como financiera
de los hogares, junto a unas condiciones financieras "menos holgadas",
se traduzca en una disminución de la propensión al consumo por parte
de las familias y en una mayor estabilidad de la tasa de ahorro en el futuro,
tras años de descensos.



Por su parte, el gasto de las empresas mantuvo su fortaleza, aunque dentro de
una trayectoria "de suave moderación". El recurso a la financiación
ajena por parte de las sociedades empezó a reflejar, según el Banco
de España, "el endurecimiento relativo" de las condiciones financieras,
de manera que el crédito recibido por las empresas moderó su tasa
de avance interanual hasta el 24% en agosto.



LA CONSTRUCCIÓN SIGUE DESACELERÁNDOSE.



La institución gobernada por Fernández Ordóñez calcula
que en el tercer trimestre el consumo final de las administraciones públicas
continuó mostrando un ritmo bastante dinámico, mientras que la inversión
en capital fijo redujo su "fuerte ritmo de avance", hasta situarse cerca
del 6%, debido a la desaceleración de la inversión en construcción
y del gasto en bienes de equipo que, pese a ello, se mantuvo como el componente
más dinámico de la demanda.



En concreto, precisa, en el segundo trimestre la inversión en construcción
prosiguió la "senda de desaceleración" que inició
en los primeros meses de 2006, tendencia "que se prolongará en el
tercer trimestre del año" ante el menor dinamismo del sector.



Por tipo de obra, tanto la inversión en vivienda como en otras construcciones
se desaceleró hasta el 3,7% y el 5,7%, respectivamente, en el segundo trimestre.
El Banco de España señala que los indicadores adelantados, como
los visados, y la trayectoria de la demanda apuntan a que en el tercer trimestre
prosiguió la ralentización de este componente.



MÁS INCERTIDUMBRES.



Asimismo, añade, el número de viviendas iniciadas también
ha disminuido, "lo que permite prever una mayor moderación de la inversión
residencial en el futuro". Por su parte, la edificación no residencial
presentará unas "perspectivas más moderadas" a la luz
de los últimos datos sobre visados, mientras que la obra civil mantendrá
cierto dinamismo, aunque inferior al de trimestres anteriores.



Para el Banco de España, el entorno exterior en el que se está desenvolviendo
la economía española sigue siendo bueno pese a los acontecimientos
que están teniendo lugar en los mercados internacionales. Así, subraya
que las perspectivas de crecimiento a corto plazo son "favorables",
pero están sujetas a una "mayor grado de incertidumbre, debido a las
dudas que existen sobre la duración del episodio de inestabilidad financiera".



En este sentido, asegura que las políticas económicas de estabilidad
presupuestaria y de reformas estructurales tienen un importante papel que desempeñar
para favorecer un entorno de certidumbre y para mejorar el grado de flexibilidad
de la economía.