ALGUNAS IDEAS DE INVERSIÓN CONTRARIA EN LA BOLSA ESPAÑOLA.
Europa Press el 15 de Febrero de 2001, 10:40.
Si nos creemos las ideas que subyacen en la
teoría de
la opinión contraria o si simplemente pensamos que puede ser una buena idea
reservar parte de nuestra cartera a apostar en contra de la mayoría, resulta interesante
observar valores españoles que cumplen con algunos de los criterios de la estrategia
de inversión contraria.
· Valores que los analistas recomiendan vender.
Esta información la pueden encontrar en nuestra sección Favoritos de los Brokers,
concretamente en la parte de
Peores
Recomendaciones. A día de hoy entre los valores peor recomendados por los
analistas se encuentran empresas como
Banesto,
el
Banco Zaragozano,
Sotogrande,
Prima Inmobiliaria,
Unipapel,
Tafisa o
Adolfo
Domínguez. Dentro del índice IBEX 35, los valores peor vistos son
Hidrocantábrico,
el
Banco Popular,
Gas
Natural,
Bankinter,
Repsol
YPF o
Carrefour.
· Valores que han sufrido un fuerte descenso.
Un criterio de inversión bastante común entre los inversores contrarios es el
de seleccionar valores que han sufrido un fuerte castigo, con la idea de que posiblemente
se trata de una reacción exagerada por parte de la mayoría de los inversores.
Una manera de verlo es por ejemplo buscar valores que se encuentren muy cerca
de sus niveles mínimos en los últimos doce meses.
En la bolsa española este es el caso hoy de varios valores de a pequeña o mediana
banca, como
Banesto, el
Banco
de Castilla, el
Banco Balear o el
Banco
de Vasconia. También es el caso de acciones como
Mapfre
Vida,
Reno de Medici,
Sos
Arana,
Acerías Azcoitia,
Sotogrande
o
Logista. Dentro del IBEX 35 también hay empresas
que se encuentran hoy muy cerca de sus mínimos en un año, por ejemplo la propia
Telefónica, su
filial
de móviles,
Prisa o
Corporación
Financiera Alba.
· Valores de los que surgen malas noticias en la prensa.
Muchos inversores contrarios piensan que cuanto peores sean las noticias que se
publican sobre una empresa más interesante se hace la inversión, especialmente
si las noticias ocupan las portadas de la prensa. La idea es una vez más que el
mercado tiende a exagerar el alcance de estas malas noticias y se producirá una
sobre reacción negativa que lleva al valor a cotizar a precios muy baratos.
En España hoy podríamos decir que es el caso de la mayoría de las empresas del
grupo Telefónica. La propia
matriz y su
filial
de móviles están sufriendo por las distintas noticias sobre incertidumbre
en la fijación de tarifas, por los problemas financieros y los posibles retrasos
en la implantación de la nueva tecnología UMTS, por los problemas económicos y
políticos en zonas de Latinoamérica donde ambas tienen una presencia importante,
etc. Aunque quizá ambas se quedan cortas respecto a la filial de Internet,
Terra;
a los continuos titulares sobre los grandes problemas de los negocios relacionados
con Internet se ha unido recientemente el anuncio de dimisión de Bob Davis, una
noticia muy mal recibida por los inversores americanos.
Otras empresas de la bolsa española que últimamente están protagonizando malas
noticias son
Carrefour (cada cierto tiempo se
habla de que el grupo vende menos de lo que se espera, surgen problemas en su
expansión por razones de defensa de la competencia, ve reducidas sus ventas por
el problema de las vacas locas...),
Funespaña
(los titulares sobre esta empresa hablan bastante habitualmente de querellas y
acusaciones), el
BSCH (recientemente se le castigó
por el fuerte precio pagado por el banco Banespa, poco después anunciaba una menor
perspectiva de beneficios para el año 2001...) o
Altadis,
castigado también cada vez que surgen noticias sobre demandas contra tabaqueras
en EE.UU. o en la propia España.
· Otros criterios
A muchos inversores contrarios les gustan especialmente las empresas cíclicas,
cuyas acciones compran en los momentos bajos (cuando el ciclo económico parece
ir en contra de estas empresas y su cotización cae significativamente); sobre
este tema
les hablo más ampliamente en otro artículo.
También son vistas con buenos ojos empresas que estén inmersas en procesos de
reestructuración empresarial (venta de divisiones, despidos de trabajadores, situaciones
financieras complicadas...), por cuanto piensan que con ello se adelantan a los
positivos resultados futuros de estos procesos. Este era el caso por ejemplo de
Sniace, que el ejercicio pasado registró beneficios
por primera vez en 20 años.
Entre las estrategias de inversión contraria relativamente descafeinadas
se encuentra también la del
gurú americano
David Dreman, centrada en localizar acciones que encierren un
alto valor.