La deuda hipotecaria de las familias registró hasta julio una nueva cifra
récord, al llegar a los 624.797 millones de euros, pero su ritmo de crecimiento
en este periodo, del 17%, siguió la senda de desaceleración iniciada
a lo largo de 2006 y creció al menor ritmo de los últimos cinco
años, según los datos publicados por el Banco de España recogidos
por Europa Press.
Este incremento fue dos décimas inferior al registrado en junio y más
de dos puntos y medio respecto al incremento del 19,6% que experimentó
en enero. Además, esta desaceleración ha sido de casi seis puntos
en un año, ya que en julio de 2006 la deuda familiar crecía a un
ritmo del 22,8%.
Sin embargo, en términos absolutos, la deuda de las familias por compra
de vivienda registró en julio un nuevo récord, superando por tercer
mes consecutivo los 600.000 millones de euros. Así, la deuda hipotecaria
de los hogares duplica las cifras recogidas en 2003, cuando se situó en
300.000 millones de euros.
Con todo, el menor ritmo de crecimiento del endeudamiento familiar está
en línea con la desaceleración de los precios de la vivienda iniciado
en 2006. Además, se está registrando también una desaceleración
del número de viviendas construidas.
DESCENSO DE LOS CRÉDITOS AL CONSUMO.
Por otro lado, los créditos al consumo confirmaron en julio una ruptura
con la tendencia estable que han venido mostrando en los primeros cinco meses
del año, y registraron la tasa de crecimiento más baja en lo que
va de año. Así, se desaceleraron en más de medio punto, pasando
de un crecimiento del 14,4% en junio al 13,8% en el séptimo mes del año.
De esta forma, se sitúan en cifras cercanas al primer trimestre de 2006,
con un saldo de 218.834 millones de euros.
Sumando ambos conceptos (deuda hipotecaria y créditos al consumo), el endeudamiento
total de los hogares se situó en 844.969 millones en julio de este año,
lo que representa un incremento del 16,1% respecto al mismo periodo del año
anterior; crecimiento que, sin embargo, es inferior al aumento del 19,6% registrado
al cierre de 2006.
EL ESFUERZO SALARIAL ALCANZA EL 45%.
Así, las familias españolas destinaron el 44,8% de su renta bruta
disponible a financiar la compra de vivienda en el segundo trimestre del año,
casi dos puntos más que al cierre de 2006 y la cifra más alta de
la serie histórica.
Descontando las deducciones de las que se benefician las familias por compra de
vivienda a través del IRPF (un 15% con carácter general hasta un
máximo de 9.015 euros anuales), los hogares destinaron el 36% de su renta
bruta disponible a financiar la adquisición de su vivienda en el primer
trimestre, cifra también superior al 30,1% que fue necesario en el año
2006.
Este aumento del esfuerzo financiero de los hogares por compra de vivienda está
en línea con el aumento del importe medio de las hipotecas. Hasta julio,
dicho importe se situó en 149.974 euros, lo que supone un incremento del
4,5% respecto al mismo mes de 2006, según la estadística de hipotecas
publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).