LAS VACAS LOCAS PUEDEN AUMENTAR LA INFLACIÓN Y RETRASAR LA BAJADA DE TIPOS.
Europa Press el 23 de Enero de 2001, 18:41.
Los analistas de Goldman Sachs consideran que la bajada en los precios de la carne
de vacuno consecuencia del fuerte descenso de la demanda podría verse compensada
(si no superada) a través de las medidas de intervención de las autoridades. Además
hay que tener en cuenta que como consecuencia del problema de las vacas locas,
en paralelo al descenso de consumo de vacuno se produce un aumento en la demanda
de carnes sustitutivas (como pollo o cerdo), con su consecuente incremento
de precios. Con todo ello,
en términos netos el efecto es una subida de precios;
en el caso del Reino Unido, Goldman Sachs señala que la experiencia similar se
saldó con un aumento de los precios de la carne en su conjunto del 10%.
En el I.P.C. armonizado de la Zona Euro el peso de los precios de la carne es
del 4.243%; con ello un aumento del precio de las carnes del 10% se traduciría
en un aumento del I.P.C. del 0.4% en el año 2001.
En el caso concreto de España,
donde ya sin este factor vivimos una situación preocupante de mayor
inflación que en el conjunto de Europa, el efecto sería aún más negativo:
el peso de las carnes es aquí del 6.578%, con lo que nuestra inflación podría
incrementarse en un 0.7%.
Si el efecto directo de la crisis de las vacas locas en el crecimiento económico
(PIB) no es excesivamente preocupante, las consecuencias en materia de inflación
podrían ser más importantes, sobre todo en la medida en que terminen trasladándose
al conjunto de la economía (por ejemplo vía incremento de los salarios). En Goldman
Sachs señalan que
este podría ser otro factor que retrase una posible bajada
de tipos de interés por el Banco Central Europeo; en consecuencia se trata
de un escenario negativo para los mercados financieros y para la bolsa.