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LA ACCIÓN ESTÁ MUY BARATA: EL CASO DE ALTADIS Y TUBACEX.


LaBolsa.com
17 de enero de 2001 


A menudo los gestores de una empresa consideran que están haciendo muy bien su trabajo: la empresa registra un sano crecimiento en sus beneficios, se implica en proyectos muy rentables... y sin embargo la cotización de la acción no responde y se estanca o incluso cae en bolsa.

En este tipo de situaciones los directivos consideran que la empresa está infravalorada en el mercado y entienden que podría ser un gran negocio para la propia empresa el comprar sus propias acciones. La idea sería comprar una serie de acciones, esperar a que se revaloricen y finalmente venderlas generando un beneficio que, en definitiva, corresponde a los accionistas. En general esta manera de ver el asunto explica el gran interés que suelen despertar los programas de recompra de acciones propias: a menudo se entiende que los gestores de una empresa disponen de la mejor información sobre la evolución de sus negocios. Y si ellos consideran que la acción está muy infravalorada, quizá se presente una buena oportunidad de inversión para el público general.

Con todo hay que señalar en este sentido una doble vertiente: cuando una empresa compra acciones propias está utilizando para ello un dinero que podría usar para invertir en nuevos proyectos, es decir, está renunciando a posibilidades de crecimiento futuras... ¿No podríamos concluir que la empresa está falta de ideas de inversión que otorguen crecimiento futuro? En definitiva la empresa puede recurrir a fuentes de financiación ajenas si a posteriori encuentra proyectos de inversión más interesantes que comprar sus acciones (recurriendo a deuda bancaria, por ejemplo). Incluso algunos estudios financieros señalan que los dividendos futuros no dependen tanto de los flujos de caja (por ejemplo la salida de dinero de la compañía para comprar acciones propias) como de la eficiencia operativa de la compañía en sus negocios, con lo que se concluiría que comprando acciones propias la empresa no renuncia a dividendos futuros.

En España hay numerosos ejemplos de compañías que entran en programas de recompra de acciones propias enunciando como motivo la situación de infravaloración que vive la acción: un caso reciente es el de Tubacex, que el pasado 8 de Enero anunció haber comprado acciones propias hasta alcanzar el 3.38% de su capital, y que "dado que la valoración en bolsa de la compañía no se corresponde con la situación y expectativas de negocio del grupo, prevé proseguir con la compra de acciones propias hasta alcanzar el 5% del capital social" (límite máximo fijado por la ley). Otra compañía que ha venido siguiendo esta política consistentemente es el de la tabaquera Altadis.