DOS RAZONES POR LAS QUE NO COMPRAR ACCIONES DE BODEGAS.
Europa Press el 11 de Enero de 2001, 13:06.
La principal razón que lleva a los analistas a ser prudentes en sus recomendaciones
sobre las bodegas españolas es su
condición general de empresas de pequeña
o mediana capitalización, que como ya les comentaba en el canal "
Lo
pequeño es hermoso" penaliza habitualmente la cotización de las acciones.
En el caso de las bodegas españolas este factor viene agravado además en general
por los
bajos porcentajes del total de la capitalización de las empresas que
cotiza libremente en los mercados (especialmente reducidos en los casos de
Paternina y C.V.N.E.), algo que reduce significativamente la liquidez de las acciones
y propicia que las variaciones en su cotización sean especialmente agudas por
cuanto es difícil encontrar compradores y vendedores dispuestos a servirnos como
contrapartida.
El asunto se puede ilustrar con un chiste que me han contado recientemente
y que, aunque reconozco que es terriblemente malo, desgraciadamente presenta una
situación muy cercana a la realidad en algunos casos:
Un hombre recibe una llamada de su asesor bursátil, que le recomienda encarecidamente
comprar la acción de una pequeña empresa que, según sus análisis, podría dispararse
en bolsa: "Hoy cotiza a 1 Euro, pero podría subir hasta un 500%" dice el asesor.
El hombre da la orden de comprar 100 acciones y al día siguiente, consultando
la página de cotizaciones del periódico, observa que el valor cotiza a 1,5 Euros,
así que muy contento llama a su asesor y le ordena comprar otras 200 acciones.
Al día siguiente la alegría es aún mayor: el valor cotiza a 2,5 Euros, así que
el hombre vuelve a llamar a su asesor y le ordena comprar 500 acciones más. Al
día siguiente el hombre consulta el periódico, descorcha una botella de su mejor
vino para celebrar el que el valor cotiza ya en 6 Euros y decide vender sus acciones,
así que llama a su asesor y le ordena vender sus 800 acciones, a lo que el asesor
contesta "Pero ¿A quién se las vendo? ¡Usted ha sido el único comprador en las
últimas semanas!"
Otra razón que aporta riesgo a las bodegas españolas es la alta ciclicidad
de estas empresas, cuyos resultados van ligados a la evolución del precio
de la materia prima (la uva), carácter cíclico que es menor en la medida en que
la bodega se oriente más hacia los vinos de calidad (los compradores de este tipo
de vinos son menos sensibles a los incrementos de precio). Con todo los analistas
señalan este factor como especialmente importante en el caso español, cuyas cosechas
son al parecer más vulnerables a la meteorología que las del resto de competidores.
De hecho España tiene la mayor superficie cultivada de la Unión Europea (cerca
de un tercio del total), y sin embargo nuestra producción está por detrás de la
de Francia e Italia (debido a una pluviosidad y una riqueza del suelo menores
y por una serie de medidas restrictivas en la irrigación de viñedos).