Si bien los operadores de cable son una novedad en España, en el extranjero (sobre
todo en EE.UU.) su implantación viene ya de antiguo y se trata de un negocio fuertemente
desarrollado. En nuestro país se espera que alcance una especial implantación,
básicamente porque (y puede parecer deprimente) somos unos ávidos consumidores
de televisión (más que la media europea) y porque nuestra demografía facilita
la implantación de las infraestructuras necesarias (la población se concentra
en los núcleos urbanos). Con todo hay que tener presente que la competencia en
el negocio va a verse incrementada también de manera significativa; además de
la televisión tradicional (analógica) en abierto (cuyo número de canales aumentará
a partir de 2002), está la televisión digital por satélite (en la que hoy operan Canal Satélite Digital y Vía Digital) y la televisión digital terrestre (en la
que sólo opera Quiero TV). En la tecnología del cable en la que opera Ono, existen
dos licencias por cada región, siendo una de ellas en todas las regiones propiedad
de Telefónica, que en aras de favorecer la competencia tiene determinadas limitaciones
frente al otro adjudicatario (básicamente tiene que esperar un plazo determinado
antes de empezar a operar).
En este sentido hay que señalar que sorprende el hecho de que Telefónica aún no
haya empezado a operar en las zonas donde ya tiene derecho a hacerlo (por ejemplo,
Cataluña); tal vez ello se deba simplemente a su concentración en otras áreas
de negocio (como la tecnología UMTS), pero quizá la operadora española espera
mejores perspectivas de tecnologías alternativas al cable (como es el caso de
la tecnología ADSL): es este uno de los riesgos de la actividad en que se encuadra
Ono, su exposición al desarrollo (en los últimos tiempos aceleradísimo) de tecnologías
que puedan ofrecer el mismo servicio de forma menos costosa y con la misma calidad.
En cualquier caso el futuro dará la razón a quien tenga que dársela, entretanto
nos queda esperar el estreno bursátil de la empresa y la valoración que de ella
hagan los distintos agentes del mercado. De momento distintas entidades de prestigio
respaldan a la compañía: entre sus accionistas se cuentan el BSCH (32.38%), Ferrovial
(17.56%), el gigante norteamericano General Electric Capital Services (13.10%)
y otras entidades como la BNP y BankAmerica Corporation.