Haciendo una analogía científica, se están planteando comparaciones entre el proceso
de Destrucción Creativa de Darwin y el momento que viven las empresas de
la Nueva Economía: el funcionamiento implacable de la ley de la selva llevará
a que sólo unas pocas subsistan, algo que para diversos analistas es sustancialmente
bueno porque, si sólo sobreviven los mejores, ello propiciará un crecimiento económico
más fuerte y sano en el futuro.
En este contexto recientemente los analistas del banco CSFB comentaban en el Financial
Times que desde 1991 la economía europea ha crecido a una tasa media del 2% anual,
tasa que ha sido cuatro veces mayor en el ámbito de la Nueva Economía. ¿La conclusión?
Efectivamente las bolsas han vivido una fiebre especulativa en los valores
TMT que ha pinchado este año, pero la historia de fuerte crecimiento de la Nueva
Economía sigue siendo cierta y justifica el interés de invertir en ella.
En este mismo sentido el gurú del Deutsche Bank Ed Yardeni comenta en su web que
"la tormenta del mercado Nasdaq probablemente está a punto de terminar, aunque
tal vez ello no se concrete hasta principios de 2001". Y, aunque es cierto
que estamos viviendo un período de alta volatilidad e incertidumbre, está claro
que no pocos inversores coinciden en estas valoraciones: baste para ello observar
la subida de más del 9% que experimentó el índice Nasdaq 100 en la última sesión
previa a la Navidad.
En este contexto entre los analistas están empezando a proliferar ya las recomendaciones
de entrada en el sector de las TMT, con las puntualización comentada de la
necesidad de un proceso de selección; además la mayoría de las voces hablan de
que la recuperación en las cotizaciones de este sector podría no materializarse
hasta que se confirme el escenario más benigno para la
economía que se espera para la segunda mitad del próximo ejercicio: la mayoría
de los analistas esperan una evolución a mejor de la economía a partir del segundo
semestre de 2001, y si la hipótesis de la recesión que manejan algunos se probara
cierta, las consecuencias podrían ser muy negativas para este tipo de valores.
Desde un punto de vista personal creo que habría que puntualizar diciendo que
no es ésta la primera vez que los analistas señalan el
fuerte castigo sufrido por los valores TMT como una posible oportunidad de inversión
y que posicionarse en contra del sentimiento del mercado (que en estos momentos
habla de extrema prudencia) es una estrategia de inversión no exenta de peligros...
Sin embargo también es verdad que este tipo de aproximaciones a la bolsa cuentan
con muchos seguidores, algunos de ellos participantes en nuestro
foro (si está interesad@ pregunte en el foro por la teoría
de la opinión contraria). Con estas premisas, dar presencia en una cartera
diversificada a una serie de valores TMT puede ser una muy buena idea con
vistas al medio plazo; recientemente la casa de valores
Renta 4 ha presentado sus perspectivas para el año que ahora comienza y que recoge
algunas ideas de inversión entre las TMT de la bolsa española...
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