LA ESQUIZOFRENIA DE LA BOLSA: LA DOBLE PERSONALIDAD DEL INVERSOR.
Europa Press el 13 de Diciembre de 2000, 17:27.
Con todo lo comentado el mundo de las finanzas puede llegar a presentarse como
algo siniestro; en un extremo de paroxismo podríamos encontrar distintos estudios
que los economistas han hecho sobre cuánto vale una vida humana (partiendo de
la
fórmula matemática que
permite valorar cualquier cosa y que les comentamos en nuestro
Manual
del Inversor); en un futuro próximo les comentaremos este tema con mayor profundidad,
algo que les podría permitir pronunciar con propiedad esa frase que se suele decir
a los niños cuando parece que van a romper algo ("¡Esto vale más que tú!").
Sin embargo a la bolsa hay que reconocerle al menos un mérito indudable que además
va adquiriendo cada vez mayor magnitud: permite al público general participar
en ese mundo de los ricos y convertirse en empresarios. Para acceder a la bolsa
no hace falta ser millonario,
máxime con el desarrollo
hoy día de la Nueva Economía y la amplia difusión de información que ello permite.
Invirtiendo en bolsa, como ya les hemos comentado en otras ocasiones,
uno
se hace un empresario, deja de ver las cosas sólo desde el lado del trabajador
y
se beneficia de esas noticias que de otro modo podrían
parecerle siniestras, y desde este punto de vista la bolsa genera una especie
de esquizofrenia que queda patente en ejemplos como los que les hemos comentado.