¿Y SI LA BOLSA NO SUBE DONDE INVIERTO?
Europa Press el 05 de Diciembre de 2000, 13:13.
La teoría de unas bolsas europeas subiendo el año que viene, confrontaría con
la hipótesis de un hard landing (aterrizaje forzoso) de la economía estadounidense
que provocaría un colapso de sus bolsas después de diez años de continuas subidas.
Las consecuencias son de fácil previsión. Un desplome de Wall Street no dejaría
invariable a ninguna de las demás bolsas mundiales, es más, la caída estaría cantada
para todas ellas.
Una alternativa a la bolsa podría ser la inversión en renta fija denominada en
euros.
Para el euro, las expectativas de los analistas auguran que para finales del 2001
llegará a alcanzar la paridad con el dólar. La moneda única tiene un potencial
de revalorización muy alto ya que lleva una caída acumulada por un cuarto de su
valor inicial (desde 1.16 hasta 0.86).
Los apoyos hacia la teoría de que la moneda europea se va a apreciar frente al
dólar se basan en el argumento de que en estos momentos la fortaleza de la economía
norteamericana se está empezando a resquebrajar. Tan sólo un dato, el crecimiento
del PIB (el indicador con el que se mide el crecimiento de la economía) de este
país durante el ultimo trimestre ha caído al 2.4% desde el 5.6% del trimestre
anterior.
Un enfriamiento de su economía pasa inexcusablemente por un retroceso de la cotización
del dólar por lo que el mercado internacional necesitaría otra moneda refugio.
Esta moneda, si Europa cumple con las expectativas de los mercados, podría ser
el euro.
Si tus inversiones alcanzan un ámbito internacional lo mas recomendable es apartarse
de los activos denominados en dólares e invertir en acciones, depósitos,... denominados
en euros.
En cuanto a la renta fija, el escenario de los últimos meses ha estado marcado
por las continuas subidas de tipos de interés del Banco Central Europeo. Para
ser más exactos desde el 8 de abril de 1999, día en el que el tipo de interés
se situaba en el 2,5%, hasta hoy, la subida ha sido de 2,25 puntos porcentuales
(es decir, hasta el 4,75%).
Los compromisos adoptados por el BCE en materia de inflación en los que se marca
un objetivo del 2% anual hacen prever que las alzas en los tipos no han acabado
todavía ya que la única herramienta que tiene el banco central para controlar
la inflación son los tipos de interés. Estas subidas beneficiarían muchísimo a
la renta fija a corto plazo.
Es decir beneficiarían a los fondos de inversión denominados FIAMM. Este tipo
de fondos invierte su patrimonio en renta fija a corto plazo. Lo que suele pasar
es que tienen una rotación muy grande de sus inversiones por que los activos en
que invierten no duran mas de 18 meses. Por este motivo son muy sensibles a variaciones
en los tipos de interés, es decir, en el momento en que los tipos aumentan, la
rentabilidad de estos fondos también aumenta.