Las seis grandes constructoras cotizadas (ACS, Acciona,
FCC, Ferrovial, Sacyr
Vallehermoso y OHL) acumulan una subida media en
Bolsa del 39% en lo que va de año gracias a la confianza que sus procesos
de diversificación ha generado entre los inversores.
La expansión de estos grupos hacia nuevos negocios menos cíclicos
que el tradicional de la construcción, y la consiguiente eliminación
de riesgos, es la clave de su revalorización, según distintos analistas
consultados por Europa Press.
No obstante, estos expertos advierten sobre la posibilidad de que estos valores,
considerados como 'refugio', sufran una corrección en la segunda mitad
del año ante una eventual decisión de los inversores de dirigirse
a otros más caracterizados por el crecimiento.
OHL lideró la escalada que el sector constructor
experimentó en el parqué en la primera mitad del año, al
cerrar el pasado viernes, día 17, con una subida acumulada del 61,9% que,
analistas de Safei atribuyen en parte a rumores sobre su participación
en una eventual operación corporativa.
Después se situó Sacyr Vallerhermoso,
que suma una revalorización del 58,02%, tras alcanzar esta pasada semana
tres máximos históricos y superar los 5.100 millones de euros de
capitalización.
ACS es la tercera constructora que más subió
en Bolsa en el primer semestre, al sumar un avance del 32,14%, muy similar al
del 31,24% que acumula FCC. Los accionistas de Ferrovial
ganaron un 29,45% hasta junio, mientras que los socios de Acciona
revalorizaron un 20,58% su inversión.
RESULTADOS DE MAS CALIDAD.
Analistas de Gaesco consideran que el proceso de diversificación experimentado
por estas compañías ha provocado un "vuelco" en los resultados
de estas empresas, tanto en cantidad como en calidad, ya que "cada vez son
más recurrentes y menos cíclicos".
Además de la diversificación, otro factor que los analistas apuntan
como motor de estas subidas en Bolsa son los máximos que estas empresas
registran en sus respectivas carteras de obras pendientes de ejecutar que, según
analistas que solicitan no ser citados, les garantizan actividad e ingresos para
un plazo de dos años.
No obstante, estos expertos alertaron del riesgo de que, tras una primera parte
del año en el que los tradicionales valores refugio han sido estrellas
del sector, los inversores decida apostar por títulos de más riesgo
pero de más crecimiento, como bancos y telecomunicaciones, ante una perspectiva
de mayor garantía del mantenimiento de bajos tipos.