Las entidades de depósito -bancos, cajas y cooperativas de crédito-
obtuvieron en 2004 un beneficio neto atribuido de 13.441 millones de euros, lo
que supera en un 19,3% la ganancia de 2003 (cuando se elevó un 14,6%),
gracias al mayor volumen de negocio, de comisiones, de operaciones de grupo y
a "la contención" de costes.
El sector financiero compensó la caída de los tipos de interés
con más negocio y la menor depreciación de las divisas latinoamericanas
en países donde operan los dos grandes bancos, según constata el
Banco de España en su último 'Informe de Estabilidad Financiera'.
Los mayores resultados por operaciones de grupo contribuyeron a su vez a mitigar
el incremento de las dotaciones y la reducción de los resultados extraordinarios,
mientras que la eficiencia ayudó a presentar mejores rentabilidades que
en años precedentes.
No obstante, el supervisor advierte que la rentabilidad de las entidades "se
ha visto negativamente afectada por una menor productividad de los activos ajustados
al riesgo" y por un menor apalancamiento.
El margen de intermediación del sector aumentó un 5,6% y ascendió
a 36.350 millones gracias al tirón del negocio, que logró compensar
la presión que ejerce tanto la reducción de los tipos de interés
como la originada por la mayor competencia comercial.
El margen ordinario amplió su progresión al 5,7%, hasta los 52.939
millones, favorecido por un aumento del 9,1% en los ingresos por comisiones, que
contrasta con la caída de años anteriores y mitigó la disminución
del 12,2% del resultado de operaciones financieras.
Según el Banco de España, el aumento de las comisiones se produce
"en todos sus componentes", aunque destaca la progresión del
24% en las correspondientes a comercialización de productos no bancarios,
por la recuperación del patrimonio gestionado por los fondos y la mayor
distribución de seguros.
Los gastos detrajeron 29.981 millones, un 3,2% más, y situaron el margen
de explotación en los 22.958 millones, lo que supone un aumento del 9,1%
frente al registrado en el ejercicio 2003.
El supervisor valora que las entidades han realizado en los últimos tres
años "un notable esfuerzo en la contención de costes",
con disminuciones o aumentos "muy moderados". Esta estrategia les ha
permitido reducir el ratio de eficiencia -porcentaje de los ingresos ordinarios
que consumen los gastos de explotación- desde un 57,9% al 56,6% a lo largo
de 2004.
Por su parte, la partida de dotaciones y saneamientos netos subió un 12,9%
y restó 7.093 millones -incluye costes de prejubilaciones que otros años
se cargaban contra reservas-. Los resultados extraordinarios se redujeron un 58,7%
y aportaron sólo 761 millones de euros.
Una de las claves de la mejora de las cuentas es la partida de resultados por
operaciones del grupo, cuyo importe se multiplicó casi por ocho y alcanzó
los 2.164 millones de euros (+684%).
El banco emisor atribuye el fuerte incremento de esta partida a la reducción
importante que experimentaron las amortizaciones de fondos de comercio en 2004,
tras varios años de grandes esfuerzos por parte de las grandes entidades.
También recoge el aumento de los resultados de filiales de seguros y compañías
participadas no financieras.
La recuperación de los ritmos de avance de sus beneficios se plasmó
en un nuevo incremento de la rentabilidad sobre recursos propios (ROE). Por su
parte, la coyuntura económica favorable contribuye a explicar el descenso
del 1,5% que experimentaron los activos dudosos e hizo caer el ratio de morosidad
hasta el 0,9%.
La buena situación de la economía española explica, en gran
medida, el incremento de la actividad de las entidades de depósito a lo
largo de 2004, ejercicio en el que el activo aumentó un 25,4%.
La financiación al sector privado residente creció un 18,5%, en
buena parte por la financiación vinculada al sector inmobiliario. El crédito
a promotores inmobiliarios aumentó más del 40%, mientras que la
financiación para adquisición de vivienda concedida a las familias
avanzó más del 23%.
A pesar de que el endeudamiento de las familias supera ya el 100% de la renta
bruta disponible, el Banco de España reitera que su posición patrimonial
"continúa siendo sólida, aunque resulta más sensible
a posibles perturbaciones adversas en los tipos de interés o el empleo".
En cuanto a la solvencia de las entidades, el supervisor advierte que el "significativo"
aumento de los recursos propios no ha sido suficiente para compensar el fuerte
incremento de los requerimientos de capital.
No obstante, precisa que la banca se "mantiene confortablemente por encima
de los niveles exigidos" por normativa, con un ratio de capital del 10,3%
según la regulación española y del 11,7% con arreglo a las
normas del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea.