¿EN QUÉ SITUACIÓN SE ENCUENTRA LA ECONOMÍA EUROPEA HOY DÍA?
Europa Press el 01 de Diciembre de 2000, 18:13.
En Europa estamos viviendo un proceso de integración de las economías de los
diferentes países, que pretende fomentar la competencia entre las empresas: se
están liberalizando sectores en los que antes sólo podían operar una o unas pocas
empresas (las telecomunicaciones, la electricidad, el gas...), se están permitiendo
sin restricciones las operaciones de cada empresa en los distintos países, se
ha adoptado una moneda única que facilita comprar los bienes y servicios allí
donde sean más baratos...
Con ello se ha venido consiguiendo una reducción
en el crecimiento del I.P.C. que ha permitido notables descensos de los tipos
de interés y así un aumento del Consumo, uno de los componentes de la Demanda
y también uno de los principales impulsores del crecimiento del P.I.B. en los
últimos ejercicios (junto con las exportaciones).
El escenario parecía así muy positivo hasta que
dos factores han venido a amargar
la fiesta europea:
· Por un lado se ha producido un
fuerte aumento en los precios del petróleo,
y con ello un aumento de los costes de las empresas y un cambio en la opinión
de la Oferta (las empresas, alos precioa actuales, quieren vender menos porque
ganan menos). Los efectos, una reducción en el crecimiento del P.I.B. y un aumento
del I.P.C.
· Además se ha producido un
continuado debilitamiento del Euro frente al
resto de divisas. Ello tiene un efecto positivo en el fomento de las exportaciones
(positivo para el P.I.B.), pero en el caso de Europa ha supuesto además un agravamiento
del ya de por sí preocupante factor petróleo: nuestras economías necesitan importar
prácticamente todo el petróleo que se consume, y éste se vende en dólares.
Ante esta situación las recetas económicas de que les hemos hablado han comenzado
a aplicarse en mayor o menor medida; entre otras
el Banco Central Europeo ha
actuado tratando de frenar la inflación, es decir, ha aumentado los tipos de interés
hasta duplicarlos y situarlos en el actual 4,75%, lo que a su vez ha provocado
que el motor del crecimiento que venía mostrando el P.I.B. (el Consumo) haya comenzado
a dar síntomas de debilidad. Además persiste la debilidad del Euro, básicamente
porque los agentes económicos confían más en la capacidad de crecer en el futuro
de EE.UU. que en la de Europa.
Básicamente el problema actual de Europa es que las altas tasas de inflación
que registra no tienen su origen tanto en un fuerte crecimiento de la Demanda
como en un problema por el lado de la Oferta, ligado a los elevados costes que
soportan las empresas tras la subida de precios del petróleo y a que las medidas
comentadas en
"Cómo hacer que la economía vaya bien" son en muchos casos aún una
promesa. Ante el riesgo que la elevada inflación supone para el crecimiento futuro,
al Banco central Europeo no le está quedando otro remedio que aumentar los
tipos de interés, aún cuando con ello está consiguiendo muy poco en materia de
inflación (ya que la mayor parte del problema, el petróleo, es ajeno a lo
que ocurra con los tipos de interés en Europa). Por eso muchos temen que la economía
europea esté entrando en una fase de reducción en el crecimiento del P.I.B. y
a la vez de elevadas tasas de inflación que nadie sabe cuándo acabará. Por eso
muchos analistas hablan ahora del interés de comprar valores
defensivos. La visión optimista por el contrario habla de que los precios
del petróleo volverán pronto a niveles más moderados, con ello se reducirá la
inflación, podrán bajar los tipos de interés y en definitiva entraremos de nuevo
en una fase de buena salud económica en Europa.