Las rentas bajas realizan un esfuerzo financiero 1,5 veces más elevado que las
altas en dotar un fondo de pensiones complementario, según un informe de Caixa
Catalunya, que subraya el "gran calado" que tiene esta fórmula de previsión social
entre las rentas más bajas.
El esfuerzo financiero de un contribuyente de renta inferior a 30.000 euros --medido
como la relación entre su aportación y su propia renta media-- fue de un 11,8%
en 2002, frente al 7,9% de un contribuyente de renta comprendida entre 30.000
y 120.000 euros y el 4,1% de uno con renta superior a 120.000 euros.
El informe pone de relieve que "el elevado esfuerzo financiero que realizan las
rentas más bajas en dotar su plan de pensiones ha sido una constante en los últimos
años", con un valor promedio en el periodo entre 1999 y 2004 del 12% frente al
7,8% del de las rentas entre 30.000 y 120.000 euros, y el 3,5% del tramo de renta
superior a 120.000 euros.
Así, el porcentaje de ingresos que destinó un contribuyente de renta inferior
a 30.000 euros en 2002 a su plan de pensiones fue del 11,8%, nivel ligeramente
inferior al 12% del comienzo del periodo.
Este descenso contrasta con la tendencia ascendente seguida por el esfuerzo de
los contribuyentes de rentas más elevadas, ya que su dotación a planes de pensiones
superó en 2004 el nivel de 1999.
Caixa Catalunya indicó que "el fuerte bache" de la economía española en 2001 motivó
una caída de la aportación media a planes de pensiones en ese año, con un descenso
del 3,3% en las aportaciones de rentas más bajas, mientras que los menos afectados
fueron los contribuyentes de rentas más elevadas.
"La recuperación posterior de la aportación media en 2002 fue más intensa en los
tramos de renta más elevados con un crecimiento del 7,7%, mientras que en el caso
de los contribuyentes de rentas inferiores a 30.000 euros el avance fue inferior
a la media", apunta.
En este sentido, señala que "el menor ritmo de crecimiento de la aportación media
en las rentas bajas cuando la evolución es alcista y la mayor intensidad de la
caída en las rentas bajas en épocas de ajuste apunta a un cierto agotamiento del
margen que éstas disponen para incrementar el esfuerzo que están realizando en
dotar un plan de pensiones".
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