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Editorial

CÓMO SABER CUÁNDO SE DEBE VENDER

Europa Press el 08 de Abril de 2005, 13:04.
Cómo saber cuándo se debe vender

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Cómo saber cuándo se debe vender
Por el Dr. Steve Sjuggerud
Presidente de Su Inversión

¡Demonios! ¡Qué frustración!

Ya sabemos que no podemos confiar en que las firmas de corretaje nos den buenos consejos sobre cuándo debemos vender una inversión. Sus analistas estaban emitiendo recomendaciones de “comprar en firme” acciones de empresas de Internet para consumo del público mientras detrás de bambalinas estaban calificando a esas acciones de “verdadera basura”.

Tampoco podemos confiar en que la revista "Money Magazine" nos diga cuándo debemos vender, porque siempre sale con un “nunca: siga comprando y conservando y protegiéndose contra las fluctuaciones del dólar”. Entre tanto, el portafolio de cualquiera podría perder la mitad de su valor.

Usted tampoco puede confiar en que su asesor financiero o su corredor de bolsa le digan cuándo vender, porque a ellos les preocupa que si usted vende no van a ganar comisión o que usted va a dejar de usar sus servicios.

Todo eso es muy frustrante. Pero lo que se veras me dejó frustrado fue un artículo sobre cuándo vender que salió en Morningstar, una de las pocas fuentes de información independiente que existen. Me ocuparé de eso en un momento. Pero primero…

Las dos únicas razones para vender una inversión

Mire: en realidad sólo existen dos razones para vender una inversión: si ya no existe el motivo que lo llevó a invertir, o si usted ya ha alcanzado su punto máximo de “tolerancia al dolor”, es decir, su límite de pérdidas.

¡Eso es todo! ¡No necesita saber más!

Entonces, si había comprado acciones de General Electric porque al frente de la empresa estaba Jack Welch, ¿por qué no las ha vendido todavía? Si había comprado acciones de una empresa de biotecnología porque creía que un determinado medicamento iba a ser aprobado por el gobierno de Estados Unidos y no lo aprobaron, ¿por qué no las ha vendido todavía? Si había comprado determinadas acciones porque eran super baratas y ahora son super caras, ¿por qué no las ha vendido todavía? Si el motivo por el cual compró determinados valores ya no existe, véndalos. Así de simple.

Si ese no fuera el caso, cuando alcance su punto máximo de “tolerancia al dolor”, venda. Lo peor que le puede pasar a un portafolio es una “pérdida catastrófica”. Si una cotización cae un 90%, tendría que subir un 900% para que su inversión volviera al punto en que estaba antes de la caída. Y eso no va a suceder. Usted nunca debe darse el lujo de sufrir una pérdida catastrófica. La mejor regla general que yo he encontrado es usar un límite de pérdidas del 25%. De esa forma uno nunca sufre una pérdida catastrófica.

Esas son las únicas dos cosas que usted tiene que saber sobre cuándo debe vender. El resto de las cosas que se dicen al respecto son en realidad consejos retorcidos y que generan confusión y son imposibles de seguir. Para ilustrar lo que le quiero decir, voy a citar algunos consejos de ese artículo de Morningstar que le había mencionado antes:

Los malos consejos de Morningstar

“Lección sobre Yahoo: No importa si en el pasado usted tenía razón o no. Tome su decisión basándose en sus cálculos sobre el futuro y actúe en consecuencia”.

Este consejo es terrible. ¿Cómo puede usted hacer cálculos sobre el futuro? Es imposible saber lo que va a pasar en el futuro. Basar sus acciones en algo desconocido es una fórmula perfecta para fracasar.

“Lección sobre First Data: Conozca sus inversiones a la perfección y estará en mejores condiciones para decidir si la caída de una cotización es una indicación de vender a la que vale la pena prestarle atención, o si es más bien una oportunidad de compra”.

De nuevo, un consejo terrible. ¿Cómo puede uno conocer sus inversiones “a la perfección”, como sugieren? Nadie puede estar completamente seguro. Ni Arthur Andersen. Y como no es posible que uno llegue a conocer sus inversiones “a la perfección”, nunca —y repito, nunca— debe comprar más acciones cuando el precio está bajando con el propósito de lograr un rendimiento mejor en promedio.

“Lección sobre Tellabs: Si está comprando acciones de una empresa que pertenece a un sector que atraviesa por un momento difícil, comience por comprar una pequeña participación, y asegúrese de que la empresa en la que está invirtiendo tenga el balance más sólido posible para resistir los temporales más crudos que pueda imaginarse”.

Simplemente horrible. Si algo hemos aprendido durante el último año es que nadie puede estar seguro de nada respecto al balance de una empresa. ¿Cómo puede pedírsele al inversionista particular que lo analice para que tome una decisión tan importante sobre una acción que está cayendo y pertenece a un sector que también pasa por una mala racha?

“Lección sobre Tyco and Qwest: No importa cuántas historias negativas publique The Wall Street Journal o qué tantas percepciones negativas existan sobre una acción. El valor de esa acción todavía es el del valor presente de su flujo de caja futuro. Si la acción se está cotizando a un precio que es muy inferior a ese valor y si el futuro es incierto, usted definitivamente necesita un descuento grande: es un momento mejor para comprar que para vender”.

Ese consejo es el equivalente de recomendarle a alguien que siga sosteniendo una bomba de tiempo que ya está haciendo tic-tac en lugar de deshacerse de ella. Lo cierto es que nadie sabe cuál es el valor presente del flujo de caja futuro de Tyco o de Qwest. Y es muy probable que usted sea el último en enterarse. En un caso como ese es cuando vale la pena conocer el nivel máximo de su tolerancia al dolor: porque usted ya se habrá retirado cuando se presente el desastre, si es que se presenta.

Le ofrezco una disculpa a Morningstar por criticarla tanto. Yo creo que esa empresa tiene productos excelentes para el inversionista individual. Y que la mayoría de lo que ofrecen otros es tan malo que ni siquiera merece una reseña. Pero como es una de las pocas fuentes de análisis independiente que ofrecen un producto decente para el inversionista individual, creo que puede hacerlo mejor de lo que lo hizo en ese artículo.

Amigo: no podemos saber qué nos depara el futuro. Yo no puedo saberlo. Pero podemos definir reglas para vender nuestras inversiones que nos permitan proteger nuestra riqueza.

Las reglas para vender inversiones son sencillas: ignore toda esa basura sobre “conocer el balance” y “saber el valor presente de los flujos de caja futuros”. No es posible conocerlos. Ni siquiera los expertos los conocen. Lo más inteligente que usted puede hacer es admitir que usted no los conoce y guiarse por las únicas dos razones que existen para vender:

Cuando el motivo por el cual invirtió ha dejado de existir y

Cuando ya haya alcanzado su punto máximo de tolerancia al dolor.

Si lo hace, tendrá infinitamente más dinero y tendrá que hacer mucho menos trabajo.

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Lecciones de Su Inversión para hoy

  • Actualmente existe una abundancia de consejos sobre cuál es el momento correcto para vender una inversión… pero la mayoría de ese material —procedente de asesores financieros, firmas de corretaje y medios de comunicación de alcance masivo— no es confiable. Recuerde que siempre debe tener en cuenta la fuente del consejo… además del motivo que podría haberlo inspirado.
  • Algunos de los “consejos” que se va a encontrar respecto a cuándo debe vender podrían parecerle lógicos al inversionista novato… pero a estas alturas ya deberíamos estar curtidos. Tómese algunos minutos para volver a leer algunos de los “consejos” de Morningstar que le mencioné y pregúntese si hace algunos meses habría confiado en ellos. (Recuerde: sólo existen dos razones para vender…)

Que invierta bien
Steve