Visítalo en: http://www.labolsa.com/canales/1103/


VISIONES SOBRE EL PAPEL DE LA EMPRESA EN LA SOCIEDAD


Europa Press
3 de marzo de 2005 


Las empresas "no deben sentirse en la obligación de hacer el bien" para considerarse legitimadas en la sociedad, sino tan sólo "hacer negocio" y crear valor para todos sus grupos de interés o 'stakeholders': accionistas, empleados, clientes, y "por supuesto" el entorno en el que opera, según defendió el reputado economista, escritor y empresario británico John Kay, durante su ponencia 'El papel de la empresa en la sociedad'.

En el marco del ciclo de conferencias 'La Empresa del Mañana' organizado en Zaragoza por la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) y el Gobierno de Aragón, Kay insistió en la idea de que "el negocio del negocio es el negocio", esto es "business of bussines is business", o lo que es lo mismo, "el propósito de las empresas es hacer un buen negocio", más allá del objetivo de hacer el bien.

Esa 'legitimación' vendrá derivada del 'buen negocio' que haga la empresa, es decir, nacerá tras la creación de valor, aportando "a los accionistas gran rentabilidad, a los clientes, grandes productos o servicios, a los empleados buenas condiciones laborales y económicas y además, aportar 'algo' a la comunidad en la que opera".

De nuevo, hizo hincapié en el hecho de que las empresas "no tienen la necesidad de hacer el bien, ni tampoco el derecho a determinar qué es lo bueno".

Su objetivo, por tanto, no es "hacer el bien", sino "ser la mejor empresa", es decir, destinar los recursos que generan a añadir valor para todos los que se relacionan con ella. La única manera de aportar ese valor es "siendo la mejor y controlando sus recursos".

"Eso es lo que convierte a una empresa en legítima entre sus 'stakeholders'": crear valor para todos y distribuirlo. Uno de los secretos para ello, dijo, es "observar cómo evoluciona el mercado y adaptarse a él".

RESPONSABILIDAD CIUDADANA

Por su parte, el catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de Zaragoza Vicente Salas, consideró que el comportamiento "correcto" de las empresas "es relativo y cambia con el tiempo", es decir, que "depende del papel que se le otorgue a la empresa en cada momento".

Así, los indicadores que indican cuándo una empresa actúa correctamente, afirmó, "dependen de la perspectiva que se utilice y de para qué se considere que ha sido creada la empresa", valoraciones que, a su juicio, "cambian con el tiempo".

En su opinión, y coincidiendo con Kay, el proceso fundamental que debe seguir una empresa es el de obtención de riqueza, pero defendió que éste "nunca se puede separar del proceso de reparto de ésta", esto es, ambos "no son procesos separados".

Ante este 'reparto' Salas, Doctor en Dirección de Empresas e investigador invitado en Universidades de Standford y Connecticut, planteó la cuestión de a quién corresponde la responsabilidad de un reparto equitativo: si al mercado, a las propias empresas o al Estado.

En su opinión, a los que realmente hay que pedirles responsabilidad social no es a las empresas, sino a los propios ciudadanos, que "con sus decisiones de compra se inclinan por una empresa responsable, o a los inversores que evitan depositar su dinero en compañías irresponsables".

La empresa, así, "sólo se adapta a lo que el ciudadano, cliente o inversor, con una actitud responsable, decide". Por ello, consideró que "no puede esperarse de las empresas más que de cualquier ciudadano".